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Crónica de la LIX Convivencia de Animación Misionera para Seminaristas
Estas convivencias nos aproximan y nos dan a conocer la labor de los misioneros que salen a evangelizar, fieles a un compromiso de entrega total y universal, que van a ser testigos en los pueblos donde son destinados luego de una preparación, y esta es una forma de tener contacto con algunos de los que han llevado a cabo esta labor de hacerse presente entre los más pobres y nosotros luego poder transmitir lo vivido en nuestros seminarios y en las parroquias. El encuentro comenzó con la Santa Misa y las vísperas, para luego cenar y tener luego una primera presentación de todos los que Dios convoco a este encuentro, llevamos a cabo una breve presentación de las actividades a realizar en la convivencia y de las labores y el reparto de las mismas. En ese primer contacto se estableció que el martes sería el día del continente africano, el miércoles el del asiático, correspondiéndole al jueves el europeo, para culminar el viernes con el continente americano, en si los 4 continentes donde llevan acabo labores el IEME.
Luego vino el tiempo de la comida y de la respectiva siesta, para luego por la tarde tener un rato con José Antonio Arroyo quien nos hablo sobre sus años en Togo, de la situación de este pequeño país africano, y ya en horas de la tarde las vísperas y la Santa Eucaristía en un ambiente de reflexión y meditación por los pueblos de África, dejándonos interpelar por la Palabra y poniendo los acentos en los hermanos. La cena y luego tuvimos la proyección de una película, que luego de muchos conflictos técnicos resulto ser: LA SOLEDAD, una película lenta pero con mucho contenido y material para la reflexión, merecedora de un cine-foro, pero que luego de un día de trabajo, ni pudimos terminar de ver, puesto que era larga y muchas caras eran de sueño y sabíamos que al otro día debíamos estar dispuestos a otra jornada ardua, más que todo para los gallegos que no estamos acostumbrados a las altas temperaturas, por lo que el dormir no era nada fácil. Llega el miércoles 20, y con él el un nuevo día donde nuestras oraciones al Señor nos inviten a poner la mirada hacia el continente asiático y la liturgia de la Iglesia nos propone hacer memoria de San Bernardo, un fuerte amante de la Virgen y de la vida monástica, un gran místico y hombre de oración, de palabra dulce y atrayente y fue así como tanto en las Laúdes y en la Misa con Vísperas el incienso y el arte Japonés y Tailandés se hicieron presentes en la capilla, donde tuvimos muy presentes a los fallecidos en un dantesco accidente aéreo acaecido en la tarde de este día en el aeropuerto de Barajas. Pablo Seco, fue quien llevó el ritmo en la mañana y nos hizo vivir y llevar la mirada hacia el continente asiático, y más en profundidad a la importancia del Dialogo. Por la tarde Ismael nos animó y nos narro sus experiencias en Japón, donde estuvo por más de 40 años y como ahora dirige los destinos del IEME al ser nombrado su nuevo Director General. Por la noche nos fuimos a dar una vuelta por el Madrid moderno, las luces, las construcciones y el arte, una caminata que nos llevo por la Torre Picasso y las obras de arte de Chillida, pero claro somos normales y muy del mundo y no podíamos dejar de sentarnos en una terraza y disfrutar de cervezas, granizados, refrescos y del Madrid nocturno. El jueves tuvimos las Laúdes, para luego de desayunar salir con rumbo a la casa del IEME en la casa de la calle de Pirineos, donde viven los misioneros mayores y jubilados toda una experiencia de vida y ejemplo, tanto así que allí tuvimos una meditación a cargo de José Manuel Madruga, quien por muchos años estuvo en Republica Dominicana y que hoy a pesar de estar enfermo y necesitar de constantes diálisis, nos llevó a través de la Palabra a interiorizar la importancia de la vocación misionera y a la necesidad de escucha y obediencia. Tuvimos oportunidad luego de reflexión, de paseo y de poner en manos del Señor las palabras a fin de que hagan su labor dentro de cada uno, es por ello que nada mejor que tener la Santa Misa antes de comer y haciendo uso de la capilla de las Esclavas quienes nos las prestaron para este fin, a quienes les damos las gracias y las tendremos en nuestras oraciones. Luego de comer junto a los sacerdotes mayores y de compartir un rato junto a la santa experiencia que ellos emanan y dejan en nosotros futuros sacerdotes quienes como parte del discernimiento hemos venido a esta Institución de la Iglesia Diocesana. Ya por la tarde fue toda de descanso, por lo que nos fuimos de paseo a Torrelaguna y a Patones, y en las instalaciones del Canal de Isabel II, Pablo nos trato de animar a hacer algo de rapel... sólo se terminaron animando Daniel y con gran susto Jesús... y eso que era desde una altura menor, pero nadie más tuvo el valor necesario para llevar a cabo un descenso de este tipo. Al llegar nuevamente a la sede del IEME, tuvimos la cena y luego por libre las vísperas, e irse a la cama pues de verdad la jornada fue larga y la eucaristía mañana viernes va a ser por la mañana.
Realmente fue una experiencia digna de repetir, de propagar y de hacer mención por todos los seminarios y entre nuestras amistades, familiares y parroquianos a fin de que se sumen y de que oren tanto por mas vocaciones al cauce misionero, como por la labor y el ir ampliando su campo de acción. Gracias y en nombre de los doce que hemos participado, hacemos un llamado a los seminaristas a que propongan en sus seminarios actividades misioneras, talleres y charlas.
Orlando Crespo (Diócesis de Santiago) |
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