Presentación
Revista ID
Esta sencilla publicación trimestral trata de ser vehículo de comunicación entre todos los que, de un modo u otro, sentimos la vida y la acción misionera del IEME como un proyecto común.
Indice del Nº 374

Presentación

Nuevo Obispo Hwange

Continental Togo

De aquí y de allá

Taller Misionero

Convivencia Enero

In Memoriam

Otros Números del Id

nº 365            nº 366

nº367             nº 369

nº370            nº372

          

PÁGINAS DE HISTORIA

Muchas noticias se han acumulado desde el mes de octubre del año pasado.

El calendario que os ofrecíamos en el último número de ID se va poblando de fechas que marcan páginas de historia. De la historia sagrada que se va desarrollando en el peregrinar del pueblo de Dios hacia el Reino. De ese pueblo nos sentimos parte.

Con las fechas que recuerdan el paso definitivo hacia la casa del Padre de cuatro misioneros se entremezclan otras que celebran el encuentro de misioneros en el Congreso Misionero de Asia y en la reunión continental de misioneros del IEME en África, la celebración festiva de la ordenación del nuevo obispo de la diócesis de Hwange en Zimbabue y otras efemérides que indican la vitalidad y esperanza que la Misión va regalando a la Iglesia.

Cuaresma como preparación a la Pascua es tiempo intenso de crecimiento desde el esfuerzo continuado por ser fieles a las exigencias de nuestra fe, ser testigos de la alegría de creer en un mundo que a veces se nos antoja como empeñado en descartar los valores del Reino, convertirnos en traducciones vivas de la Palabra de Dios para quienes no sepan o no se interesen en leer la Biblia pero podrán ver en testimonios de creyentes el dinamismo de transformación social que tiene esa Palabra.

Juan José Alarcia

Nuevo Obispo de Hwamge

 

Imagenes con musica pinchar abajo

http://www.youtube.com/watch?v=Fte0z_wWHDc

El día 5 de Diciembre de 2006 el Santo Padre nombró Obispo de Hwange (Zimbabue) a D. José Alberto Serrano Antón, sacerdote diocesano de la Diócesis de Zaragoza y miembro del IEME. Nació el 14 abril de 1942 en Zaragoza y fue ordenado sacerdote el 1 de julio de 1966. Se licenció en Teología Dogmática en Friburgo (Suiza), el año 1967. Partió a la misión de Hwange (Zimbabue) en junio de 1970. Tras el periodo de aprendizaje de lenguas ha ejercido su ministerio en comunidades de Hwange, en Victoria Falls, en la misión de Sagrado Corazón y en Dete. Desde 2003 era Vicario General de la Diócesis de Hwange y actualmente era Administrador Diocesano de la misma.

El día 3 de febrero tuvo lugar su ordenación episcopal en el estadio de deportes de la ciudad minera de Hwange, sede de la diócesis.

Los que habíamos viajado desde España, familiares del nuevo obispo, Director General del IEME, y compañeros y sacerdotes representantes de Zaragoza, nos unimos a la multitud de fieles (más de 5.000), sacerdotes (alrededor de un centenar) multitud de religiosas, otros dos condiscípulos del nuevo obispo misioneros del IEME en Japón que venían desde el país del sol naciente... para tomar parte en la celebración que presidían una docena de obispos (de Zimbabue, Zambia y Botswana) además del Nuncio Apostólico.

En la mañana calurosa del sábado el estadio de Hwange era una manifestación explosiva de la vida pujante de esta joven iglesia. La ceremonia reflejaba en cantos y textos la pluralidad lingüística de esta diócesis. Los textos litúrgicos entrelazados con cantos interpretados por un nutrido coro, símbolos, procesiones y ceremonias llenaron las tres horas y media de la celebración.

Y no faltó comida para todos gracias a la colaboración de todas las parroquias y fieles de la diócesis.

En la sobremesa se escucharon las jotas aragonesas que traían el amparo de la Virgen del Pilar para el nuevo obispo que creció en Zaragoza cerca del Santuario.

Mons. Alberto Serrano es el tercer obispo de la diócesis de Hwange. El primero fue Mons. Ignacio Prieto, que fue sucedido por Mons. Robert C. Ndhlovu. Fue precisamente éste ultimo, acompañado por Mons. Prieto, quien ordenó a su sucesor.

El domingo, día 4, el nuevo obispo celebró la Misa en la catedral con menos gentío pero no con menos expresiones de cariño y acogida. En su presentación dijo que quería tener dos oídos muy atentos: uno a las inspiraciones del Señor y otro a las voces de su pueblo. En el lema de su escudo se lee “tu Reino, tu Voluntad”

Encuentro Misionero en Togo

 

 

 

 

Dieciséis misioneros del IEME procedentes de cuatro países en el continente Africano (Mozambique, Zimbabue, Zambia y Togo) y con la presencia de José Antonio Izco, nos hemos reunido durante una semana en Dalwag, una casa diocesana de encuentros junto a una gruta de la Virgen muy cerca de la ciudad de Dapaong en Togo.

Procedentes de Zambia y Zimbabue (con pasado colonial inglés) de Mozambique (con pasado portugués) y del mismo Togo (cuya lengua colonial es el francés) hicimos coincidir la variedad de lenguas coloniales y nativas en el castellano para entendernos en nuestro trabajo. Como dato curioso, tanto los que partieron de Zimbabue, de Zambia o los que lo hicimos de Madrid pasamos por París para viajar a Togo. Y es que resulta más viable, incluso cuando se viaja de un país de África a otro, partir de la antigua capital colonial que directamente de país a país africano.

Cada cinco años los misioneros del IEME solemos tener encuentros continentales para reflexionar sobre nuestra vida y misión.

El centro de nuestras deliberaciones en esta reunión giró en torno al impacto de la globalización en África que nos obliga a situar la misión en un nuevo contexto. Pensamos también en nuestra aportación específica a estas iglesias y nuestra propia vida interna como grupos y equipos.

En la liturgia y celebraciones hemos vivido la diversidad lingüística y cultural que da colorido y vida a nuestra fe única y compartida en Jesucristo. Claro que las canciones en castellano estaban acompañadas por el tam-tam africano en las manos de Jesús Torres.

Tanto el obispo de Dapaong, como los sacerdotes diocesanos locales han hecho que nos sintiéramos todos muy bien acogidos. Hemos tenido oportunidad de ver a nuestros compañeros en sus lugares de trabajo y compartir las celebraciones con sus comunidades a pesar de las barreras de la lengua.

Junto a la austera y bien cuidada tumba de Aníbal García, en el tranquilo atardecer africano, rezamos y meditamos sobre el grano de trigo caído en la tierra que da mucho fruto.

De Aquí y de Allá

 

 

 

 

 

 

FELICITACIÓN DE SIMON

Felicidades a todos, compañeros buscadores de estrellas, que vivís en el observatorio planetario de Ferrer, o en la Sede de Sabios Trotamundos de Pirineos, o avivan los Reales Fogones del Paladar...Felicidades a los Pajes Reales d´EFAMtes que recorren las veredas y cañadas de Hispania para atizar el fuego chispeante de los Pastores... Un Año más ha brillado la Estrella de Belén, y el Niño Emmanuel sigue apesebrándose en nuestra Tierra.

Felicidades a todos Ustedes por ser mensajeros de Esperanza, por estar ahí, como centinelas en la noche, y  descifradores de señales luminosas y emisarios  reflectantes de la Luz....

Mis ojos de luciérnaga intentan captar la claridad que los corazones y los campos de caña de azúcar desprenden. Con ritmo pausado, pero decidido, rebusco posadas que den albergue al Hijo de Adán. Nunca, hasta ahora, me azuzaron los perros, sino que me sentaron a su corro a velar las estrellas. Escuché más penas que alegrías, pero también alegrías que merecen la pena. Cuba: Casa del Pan y del Compañero. Gracias y bendición para quienes me señalaron la Estrella,  me hicieron más clarividentes los mapas del corazón y de las gentes, me dieron soplo, y propiciaron que soltara ancla sobre estos mares de corales...

  Y..., aunque hayan sido mis primeras navidades caribeñas, fuera de los míos, he gozado. Cierto que añoré en algún momento los turrones y chocolatinas copiosos de Ferrer, y la magia espontánea de Miguel Ángel, el juego loco de palabras juguetonas del loco de Antonio, los chistes temidos de Martín, el fino humor de Daniel, la servicialidad de Juanjo, el consejo de Julián, la cercanía de Antonio Herrero, el desvelo de José Antonio, y la mesa amigable de todos y todas en la fiesta de Navidad, cuando hace ya un año fastidiamos la homilía a Izco con la representación de "El Niño que no quería nacer"... pero la ausencia de adornos, mi primera navidad sin florituras, creo que me ha favorecido degustar más la mula y los bueyes (que veo arar todos los días, de verdad) los pañales y el pesebre, la estrella y los magos, los pastores y el bebé.

Abreus, y Constancia, Cieneguita, Entronque, Sabanazo, Guasimal, Charcas,... son belenes donde el tal Jesús nace, y a mí me toca descubrirlo y adorarlo, en tantos rostros de viejitos, discapacitados, niños, desempleados, ¡arco iris de sol y nieve!

De momento, lo llevo bien. El apoyo de la comunidad de Religiosas, de Juan Bayona y Manolo, Javier Moradillo y otros, me lo hacen más llevadero. Sí puedo decir que esta zona es tierra de primer anuncio y que el trabajo es grande. Y que este es mi sitio de momento.

Respecto al Equipillo de compadres... Se van dando pequeños pasos, tímidos, pero hacia adelante...

Desearles finalmente que todos los preparativos de la Asamblea trascurran según lo acordado, y con buen ánimo! Felicidades a todos los del IEME, y su Epifanía. Un abrazo.

Simón Felipe

Taller Misionero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PROFETAS DE NUESTRO TIEMPO

PIUS NCUBE, ARZOBISPO DE BULAWAYO

 

En todos los momentos de la historia, Dios ha enviado profetas a su pueblo. El momento que nos ha tocado vivir no es una excepción.

Están ahí: hablan, proclaman, denuncian, escriben, lloran de rabia, son detenidos, pero el pueblo de Dios les reconoce, les escucha y sigue, como al Buen Pastor. Con él saben que están a salvo y fuera de peligro. Esos profetas son inconfundibles.

Precisamente, en este momento tan difícil que está atravesando este gran país que es Zimbabwe, Dios nos ha enviado un hombre de cuerpo entero, sin doblez, hombre de Dios y hombre de los hombres, con un coraje y una fortaleza fuera de lo común, un hombre de una santidad que arrastra, ilumina, ilusiona y estimula, un hombre de un pieza: PIUS NCUBE, Arzobispo de Bulawayo en Zimbabwe.

Alto, de apariencia frágil, a veces un tanto desgarbado, con caminar dudoso, pero de palabra clara. Tiene algo en él que cautiva desde el momento en que se entra en contacto con él.

Recibe a todos, habla con todos, a todos escucha, en especial a los pobres, tullidos y desasistidos que forman colas interminables ante su casa-oficina, dándole a uno la impresión de estar más en una oficina de servicio social o asistencia a deprimidos que en la casa de un Arzobispo. “Ellos son mis hijos y hermanos más queridos, dice, no puedo negarme a verlos”. En su visita pastoral a las parroquias no puede faltar el día de visita a los enfermos en sus casas, en los hospitales, orfanatos. Por defenderlos a ellos y muchos otros, tiene su vida pendiente de un hilo...

Denuncia sin miedo los abusos y atropellos cometidos contra ellos, con claridad meridiana acusa a los explotadores de los pobres, arremete contra las fuerzas del maligno que operan en el país. No hay alto cargo u organismo del estado a quien no denuncie en caso de corrupción o abuso. Con los más altos poderes (llámese presidente o gobierno), ha tenido enfrentamientos tremendos que le han costado más de un susto y disgusto para su vida. “No me van a callar, dice, cuando hay que denunciar las tropelías de los poderosos, los abusos contra los pequeños”.

Uno no sabe de dónde saca esa fuerza. Bueno... sí lo sabe. A las cinco de la mañana cada día está de rodillas en oración delante del sagrario de su pequeña capilla durante hora y media o dos horas. Es un experto y enamorado de los místicos, especialmente de Teresa de Ávila y Juan de la Cruz.

Es un hombre de una paciencia infinita, encaja lo que le venga, no se defiende, ve siempre lo positivo de quien le ataca, aceptando que, incluso, tengan razón en lo que dicen. Nunca tiene prisa, sobre todo cuando está con la gente. Con todos dialoga, todos tienen ocasión de contarle sus cuitas y para todos tiene una palabra de esperanza.

Pero para mí, misionero español en esta diócesis por casi nueve años, hay algo que destaca profundamente en su personalidad y ministerio pastoral: es su amor por sus curas. A todos escucha, acoge, aconseja, acompaña. Todos nos sentimos comprendidos. Incluso cuando no está de acuerdo con nuestras posturas o ideas, no humilla ni pone en vergüenza, con un amor infinito dialoga y uno siente su mano amiga.Todos los curas, sin excepción, y no miento, se sienten amados y acogidos por él. Siempre excusa, buscando lo positivo, aun en los casos que uno ve que no tienen excusa o explicación o razón lógica.No sé si habrá muchos obispos a quienes sus curas aplaudan cuando habla y a quien, en plena reunión del presbiterio diocesano, formado por curas de los cinco continentes, uno de sus curas (nada sospechoso de peloteo), se levante y le diga: “Obispo, te queremos y te apoyamos y estamos orgullosos de ti”. Sigue un cerrado aplauso de todo el presbiterio.

Pius Ncube, un hombre de Dios, un hombre de los hombres, un gran arzobispo a quien sus diocesanos respetan y quieren de corazón. Se ha ganado a pulso ese respeto y cariño.

Ricardo Dávila

Convivencia de Sacerdotes

 

 

 

 

 

 

 

Convivencia de Formación Misionera

El martes 9 de enero nos encontramos en la casa del IEME doce sacerdotes procedentes de nueve diócesis españolas. Nuestra inquietud misionera nos trae para convivir esta semana reflexionando sobre el tema “ la caridad nos urge a la misión ”.

La presentación la comenzamos después de la cena, aunque por el camino tuvimos dos testimonios providenciales y muy interesantes, a saber Jesús Torres (Mozambique) y Jean Baptiste Gahamanyi, sacerdote rwandés que nos habló emocionadamente de la situación de su país.

El miércoles por la mañana, Pedro José Gómez, profesor en la Complutense, nos situó de forma muy acertada y amena en el contexto mundial en que nos movemos en los planos económico, tecnológico, social, político, cultural y religioso. Aportó un concepto evangélico de caridad-solidaridad y una visión de la misión como oferta saludable del Evangelio de Jesús.

Por la tarde, el testimonio nos vino de la mano de Jesús Álvarez, que desde su experiencia de ocho años trabajando en Dominicana nos hizo descubrir la realidad de un continente tan cercano pero a la vez tan desconocido para nosotros.

En la noche, Juan José Alarcia nos presento la dinámica del curso de preparación para aquellos que quieren hacer su incorporación a la misión a través del IEME.

En la mañana del Jueves, Carlos Marcilla, (CONFER misiones) nos presentó los contenidos de la Encíclica “Deus Charitas est” de Benedicto XVI y sus implicaciones para la misión evangelizadora de la Iglesia. Una idea central es que la clave de la radicalidad en la misión estriba en la calidad de la experiencia personal de Dios.

Por la tarde, recibimos el testimonio y la experiencia asiática de Joaquín Redondo. Después quisimos conocer también la realidad de la coordinadora de Comunidades de Base que trabajan en Madrid.

El viernes fue el día dedicado a África. En la mañana la reflexión vino de la mano de José Manuel Madruga el cual, siguiendo también la Encíclica de Benedicto XVI, nos indicó que "no se trata de novedosas recetas pastorales que aplicar" sino caer en la cuenta que no es el activismo y el protagonismo lo propio del misionero, sino el adaptarse con los ojos del corazón al ritmo de Dios y de las personas, no tanto haciendo cosas sino estando y escuchando.

Por la tarde, Telesforo Mwenda, sacerdote diocesano de Tanzania, nos abrió los ojos a la realidad de la Iglesia en África.

Destacar el buen ambiente creado durante la convivencia así como la Liturgia que cada día tenia el color del continente correspondiente.

Pablo Prieto

 

In Memoriam

CÉSAR GARCÍA PRADALES

Cuadro de texto:  En la tarde del día 12 de noviembre falleció un veterano de la misión.

Nació el 19 de Diciembre de 1928. Ordenado sacerdote en 1952 fue destinado al Vicariato Apostólico del San Jorge en Colombia y hasta 1.964 desempeñó diversos cargos pastorales y de formación en los Seminarios Mayor y Menor en Caimito y San Benito Abad. De 1.964 a 1.969 fue prefecto de disciplina y profesor del Seminario Intermisional de San Luis Beltrán en Bogotá. Luego trabajó en la diócesis de Ocaña.

En 1997 regresa definitivamente a España con la salud quebrantada. Sus últimos siete años vive rodeado de atenciones en una Residencia de las Hermanitas de los Pobres en Madrid.

Su compañero de misión Victoriano Ruiz Bueno escribe:

"Lo esencial es invisible a los ojos..." Los que conocimos a César, sabemos hasta qué punto se verificaba en él esta frase que Antoine de Sain-Exupéry puso en boca del Principito. Tras su apariencia seca y adusta, César escondía un corazón grande, noble y solidario. En sus 45 años en Colombia, dio prueba de una entrega generosa y de un incondicional espíritu de servicio y de disponibilidad. En los años del Intermisional, ya me llamó la atención con qué actitud de colaboración y con qué competencia desempeñaba su cometido. Cumplida su misión en el Intermisional, inicia su actividad pastoral entre los costeños: son años de trabajo ilusionado en la diócesis de Ocaña, en pequeños y calurosos pueblos del sur del Cesar. Pelaya y su Jardín Infantil fueron testigos de sus desvelos y dedicación. Tras una esporádica estancia en Cartagena, se dedica de cuerpo y alma a los fieles de la parroquia de S. Juan Crisóstomo, en los barrios Niza y Córdoba de Bogotá, que saben valorar sus capacidades humanas e intelectuales y captar sus profundas virtudes sacerdotales y misioneras. Profunda huella dejó en esa comunidad cuando, precisamente por esa disponibilidad misionera, acepta hacerse cargo de la Parroquia del Sagrado Corazón en Cartagena. Aquí se embarca en la remodelación total del templo parroquial, que se convertirá, en sus sueños, en la "Catedral de la Paz". Es esta obra la que dejará una profunda huella en su salud. Después de 45 años de trabajo sacerdotal, regresa César a Madrid para rumiar los recuerdos de su Colombia querida y su Cartagena de Indias. Bello ejemplo de lo que significa seguir a Jesús en una lucha constante para que el Reino de Dios florezca y germine por doquier.

 

 

ROGELIO ARJONA

Nacido el 2 de mayo de 1918 en La Herrera (Albacete), a sus 26 años de edad ingresó al Seminario de Misiones de Burgos y en 1958 salió como misionero auxiliar a Colombia. Tras 16 años en la selva colombiana con los indios katíos pasa con otros misioneros del IEME a República Dominicana. El obispo de Albacete le ordena diácono permanente en diciembre de 1994. Continúa su trabajo pastoral y manual en la comunidad de el Limón en Republica Dominicana .

En 2004 regresa a España con su salud deteriorada. El día 31 de enero partía hacia la Casa del Padre este curtido misionero. El funeral se celebró en la capilla de la Residencia del IEME en C/ Pirineos donde había pasado sus últimos años de enfermedad. La liturgia, a cargo de sus compañeros del grupo de República Dominicana y con la asistencia de sus familiares, resultó emotiva.

En la comunidad de el Limón en Republica Dominicana, donde Rogelio fue responsable los últimos doce años de su vida misionera en activo, se celebró la misa de difuntos del noveno día que concelebraron cuatro curas con el obispo Monseñor Rafael Felipe Núñez, amenizada por las canciones del coro de Duvergé. En la homilía monseñor Rafael hizo un continuo elogio de Rogelio durante casi media hora, resumiendo la vida de Rogelio por el Limón como hombre de fe que amaba profundamente a Dios, que amaba a su Iglesia. Un misionero que dedicó 39 años entre Colombia y República Dominicana. Gran trabajador en la labor educativa y con los jóvenes. Un hombre sencillo y humilde, de corazón para los pobres. Un hombre que amaba a los jóvenes y que amaba esta tierra. Un hombre de Eucaristía y de oración.

Cuando Rogelio hizo el pozo del huerto que tenía para sembrar hortalizas y plátanos, le debieron fallar los cálculos y se adeudó con dieciocho mil pesos. El no tenía dinero para pagar las facturas y no veía cómo podía salir de esa situación. Una mañana se levantó a las cuatro, como lo hacía habitualmente y de rodillas delante del sagrario rezó a Dios de su problema y terminó por abrir el sagrario y dejar allí todas las facturas que faltaban por pagar y le dijo a Jesús sacramentado: mira a ver lo que haces con ellas, yo no tengo otras soluciones, mira a ver si Tú lo puedes arreglar. Al poco tiempo recibió un aviso de España que unos amigos le iban a enviar esa misma cantidad para sus necesidades. Al final de la misa el síndico del distrito intervino haciéndolo hijo honorífico del pueblo. El antiguo cura que estuvo con él los últimos cinco años añadió a lo que Monseñor había dicho la cualidad de que fue un gran consejero. También subió al ambón la directora del Distrito de enseñanza agradeciendo su labor educativa y de formación. Un compañero del IEME dijo unas palabras de agradecimiento. Fue una ceremonia muy emotiva y más de una persona no pudieron contener las lágrimas. Que descanse en paz nuestro querido Rogelio, este pueblo le quiere y recordará siempre todo el bien que hizo.

 

Cuadro de texto:  EPIFANIO HERNÁNDEZ

Nació en Navarrevisca (Ávila) el 9 de Enero de 1925. Terminó sus estudios en el Seminario de Misiones de Burgos y fue ordenado Presbítero en julio de 1949.

Partió a la Misión de San Jorge (Colombia) en 1949. Tras un breve espacio en el Seminario de Alzola en 1964 regresa a la misión en Costa Rica en 1965. Con todo su grupo se traslada a Panamá en 1992. En marzo de 2000 se jubila en Piedades de Santa Ana (Costa Rica) donde completa su caminar el 7 de febrero de 2007.

Estas palabras de su compañero Luis Arocena son una elocuente despedida:

“A Epifanio -popularmente Pifo- le dio por irse de nuestro lado. Como vivió, murió. Corriendo, de prisa, a su aire. No lo cambió ni la muerte. Todo el día había trajinado como con prisa. Se enfrascó en un documento que lo discutimos por tres veces conmigo y con José Luis. Regó todas sus matas queridas del jardín, arregló una conexión eléctrica con sapiencia de ingeniero, tocó las teclas de un piano en la vecindad y como no tenía en ese momento más que hacer, se fue de viaje a la casa del Padre.

Como dice su familia: “Era pequeño y poquita cosa pero llenaba mucho”. Así lo sentimos. En la casa hay un vacío. Sin embargo, creo que el programa de su muerte lo hizo alguien bien sabio en la casa del Padre.

Creo que murió en el momento oportuno. Últimamente su memoria lo abandonaba día a día. Había cosas que a la media hora ya no las recordaba.

Creo que murió de la forma más “a su gusto”. A pesar de ser un castellano austero y sufrido en la vida, era un poco “debilucho” ante el dolor físico. En cinco minutos un “ramalazo de dolor en la espalda” y pasó rápidamente a la inconsciencia. Falleció con prisas. Rodeado de su amigos. Los tres compañeros, las cuatro religiosas que atienden el hogar y toda la Junta directiva del mismo.

El funeral fue un testimonio vivo de amistad y solidaridad. El Sr. Arzobispo, sacerdotes de varias diócesis y el pueblo cantaron con calor y lo acompañaron hasta dejarlo en la sala de espera de la resurrección. En el cementerio quedó enterrado en el Conjunto de bóvedas junto a los ancianos del Hogar que mueren. Entre los pobres. Entre los dueños del Reino. Junto a los bienaventurados. Con ellos quedó bien acompañado.

 

 

 

JESÚS BERMEJO

Cuadro de texto:  Nació en Igea (La Rioja) el 3 de febrero de 1928, Terminó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Misiones de Burgos y fue ordenado Presbítero en mayo de 1952 en Barcelona. Destinado el mismo año a la misión del San Jorge (Colombia). De aquí pasó al Seminario Intermisional en Bogotá, donde trabajó como Director Espiritual, de 1962 a 1964, y regresó después al Vicariato del San Jorge , primero como Rector del Seminario Menor de San Benito (1964-1969) y enseguida como Secretario del primer Obispo de la Diócesis de Magangué (1969-1973) .

En 1973, con su Grupo, va a la misión de Huacho-Chimbote (Perú) y trabaja en la parroquia Chancay hasta 1974. Administrador General del IEME (1974-1977). En 1978 se reincorpora al Grupo de Huacho hasta ser nombrado, por la Dirección General del IEME, Encargado de la Casa de Ferrer y Delegado de Jubilados y Enfermos en Madrid de 1991 a 1994. Cumplida esta misión en España regresa a su Grupo de Huacho-Lima hasta 1999. Su mermada salud le obliga a regresar a España. Sometido en Madrid a un tratamiento de diálisis ha vivido a partir de entonces en la Casa de Pirineos y el último año y medio en una de las residencias para ancianos que las Hermanitas de los Pobres tienen en Madrid. Falleció en las primeras horas del día 9 de febrero.

Su compañero Carlos Pinedo escribe:

A las personas se las conoce por sus actos. Al misionero por su trabajo pastoral. El trabajo misionero de Jesús abarcó un extenso campo dada su gran capacidad intelectual y organizativa, su espíritu apostólico y gran dedicación al trabajo. Me limitaré a señalar tres áreas de su trabajo: Familia, Educación y Salud.

Familia: Después de unos años de servicio como administrador general del IEME, se reincorporó nuevamente a su grupo de Huacho-Chimbote. Consciente de la gran importancia que tiene la familia en la sociedad y en la educación de la fe, y al mismo tiempo los grandes problemas de los que es víctima, se tomó como tarea primordial esta área en su quehacer pastoral, partiendo de la catequesis familiar y las jornadas de preparación al matrimonio. Tenía muy claro que si se evangelizaba a los padres, la evangelización de los hijos estaba asegurada.

Asumió también con fuerza el cursillo prematrimonial con una sólida orientación humana, moral y cristiana en las parejas de novios.

Cuando en 1983 Jesús fue destinado a la parroquia de Ntra. Sra. de las Mercedes en Lima continuó con la pastoral familiar desde la catequesis familiar y cursillo de novios, con la experiencia adquirida en su anterior parroquia.

Educación: La educación ocupó gran parte de su quehacer pastoral, principalmente en sus primeros años de misionero en Perú. Fue más que profesor, un educador en la fe, amigo y orientador de profesores y alumnos. Se ganó la confianza y amistad de todos.

En 1978, siendo Párroco de Fátima, el Obispo le nombró Director de la Oficina Diocesana de Educación Católica. Su responsabilidad era nombrar los profesores de Educación Religiosa y hacerles un seguimiento tanto en su formación académica y pedagógica como en su conducta moral y cristiana. Trasladado en 1983 a la parroquia Ntra. Sra. de las Mercedes en Lima siguió acompañando muy de cerca a profesores y alumnos del Centro Educativo de las Madres Mercedarias, con charlas y retiros.

Salud: Jesús tuvo una gran cercanía a los ancianos y enfermos; los visitaba en sus hogares y hospitales. Se preocupó, ya en Chancay y posteriormente en Huacho y Lima, por los botiquines parroquiales y coordinó con médicos, para que la atención médica y las medicinas pudieran llegar a las personas más pobres.

Cuando enfermó de los riñones y fue internado en el hospital de los PP. Camilos pude constatar con mis propios ojos el gran cariño que le manifestaron médicos, religiosas, enfermeras y enfermos. El hospital era su segunda casa.

Durante su estancia en Lima visitaba y tenía retiros en las Hermanas de los Ancianos Desamparados.

Como la salud está estrechamente relacionada con la alimentación, Jesús visitaba los comedores populares, se preocupaba por aquellas mujeres que tenían que hacer verdaderos milagros para llevar la comida diaria a sus hogares. La parroquia de Mercedarias abrió un comedor para ancianos abandonados.

Pero cuando tuvo un papel protagónico fue cuando, en 1990, llegó el llamado “fujishock”. La brutal caída del valor adquisitivo del dinero hundió a los pobres en la miseria. Jesús se movió incansablemente por Caritas y otras instituciones, ayudó en la creación de comedores populares y ollas comunes, para paliar en algo el hambre y el deterioro de la salud de los pobres de su parroquia que eran la mayoría.

Descanse en paz este incansable trabajador por el Reino.

 

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