Revista "Id"

Esta sencilla publicación trimestral trata de ser vehículo de comunicación entre todos los que, de un modo u otro, sentimos la vida y la acción misionera del IEME como un proyecto común.


Índice del nº 369

Presentación
Cuatro nuevos
Visita a Tailandia y Japón
Encuentro de 22 compañeros
en Sao Paulo

Nuestras diócesis de origen
Taller misionero:"Vicente Hondarza"
Infancia Misionera en Cuba
Escuela de Formación Misionera

Otros números de "Id"

nº 365      nº 366
nº 367       nº370

Presentación:

Cuaresma y Pascua. De la cruz a la luz.

La historia se dibuja en claroscuros y la imagen de nuestra portada, (la torre de la iglesia de San Ignacio en Hwange, Zimbabwe) quiere invitarnos a mirar con esperanza hacia la luz que ya va alumbrando nuestro caminar en medio de oscuridades, de incertidumbres, de incoherencias... La cruz nos ayuda a clarificar nuestra vida, purificarnos, ajustar nuestro modo de vivir a los valores del Reino de Dios.

Personas e instituciones nos hemos de mantener en un proceso de constante purificación y autocrítica, con un estilo de vida marcada por la esperanza activa, construyendo el futuro que ya está comenzado. Sin cómodas complacencias ni pesimismo injustificado que paralicen nuestro caminar constante en seguimiento del Señor.

En estas páginas de ID os presentamos dos momentos fuertes de autocrítica de los misioneros del IEME en América Latina y el Caribe y en Asia reunidos en sendos encuentros continentales. Por otro lado los cuatro sacerdotes que se integran a la actividad misionera, a través de este cauce para el clero diocesano, traen de sus diócesis el entusiasmo de la Misión y no las dejan empobrecidas por su marcha sino enriquecidas con el dinamismo misionero que sigue regalando esperanza y futuro a nuestras iglesias locales, con el entusiasmo que puede desafiar a los indecisos para seguir su vocación cristiana con todas las consecuencias.

Juan José Alarcia

Cuatro nuevos     Cuatro nuevos    Cuatro nuevos    Cuatro nuevos

Luis Carlos Rilova Hurtado

Nací un 9 de junio de 1970. Soy el primero de los cinco regalos que Dios ha dado a mis padres. Ellos a su vez, trabajadores del campo y del ganado, han sido y son para todos mis hermanos, el gran regalo que Dios nos ha dado. El segundo regalo, comenzó doce días después del primero en la pila bautismal.

En Sasamón, pueblecito de Burgos, transcurrió mi infancia y juventud (tercer regalo). No puedo entenderme a mí mismo sin todo lo que ha significado el ambiente rural: los vecinos, el campo, la iglesia, el trabajo, los amigos... todo alternando con el seminario donde ingresé a los trece años. A él debo tanto... y así, también en un mes de junio de 1996 recibí el cuarto regalo: ser cura.

He tenido la dicha de trabajar siete años en San Pablo (Burgos), una parroquia grande y viva, que colmó mis expectativas como sacerdote, y estos dos últimos años de disfrutar siendo cura en 3 pueblos: Huerta de Rey, Arauzo de Miel y Doña Santos, en los que me hicieron sentir muy querido y uno más. Con mucha pena tuve que arrancarme de allí. Siempre he dicho que la capacidad de soñar es un don de Dios para algunos privilegiados e inconformistas. Si sueñas es que no has muerto, que no te ha vencido la rutina, ni la desilusión, ni la desesperanza. Y Dios me hizo soñar con la vida misionera en otros lugares, con otras gentes. Claro que, con el paso de los años, ha ido cambiando mucho mi idea de la misión (Aquí, doy las gracias al IEME que ha acompañado y animado mi vocación misionera).

Ahora cuando el sueño se hace realidad, comienza la crisis que supone un cambio tan radical: todo lo que forma parte de mi pequeña historia, la familia, los amigos, la facilidad en la comunicación para expresar fe y vida, las seguridades, aficiones..., todo está sufriendo un lento proceso de desapego y reubicación, pero a la vez, surge una realidad nueva, desconocida, ilusionante: la misión ad gentes.

Vicente Gutiérrez Vázquez

Un saludo a todos los lectores de ID. Me llamo Vicente y soy sacerdote de la diócesis de Santander donde fui ordenado hace casi tres años. Provengo de un pueblo muy pequeño de la provincia de Cantabria llamado Santiurde de Reinosa y en cuya parroquia entré a formar parte de la "gran familia de los hijos de Dios". En ella recibí mi primera formación cristiana, me fueron administrando los sacramentos de iniciación y en ella he colaborado durante mucho tiempo. Ella es germen de mi vocación sacerdotal y misionera, desarrollada posteriormente en el Seminario Monte Corbán (Santander). Fue en el Seminario donde se me abrió una puerta a la misión "ad gentes" a través del IEME. Desde entonces muchos años de contacto con el Instituto que me han servido para discernir y alimentar mi vocación misionera como sacerdote diocesano.

Si me preguntaran el porqué de esta vocación diría que es fruto de una doble llamada: Por un lado siento con fuerza dentro de mi la llamada del Señor a ir al mundo entero a proclamar el Evangelio , y por otro lado el grito de sufrimiento de tantos hombres y mujeres que esperan que el Reino de Dios se vaya construyendo en nuestro mundo. Con todo ello mi respuesta a esta doble llamada se hace no tanto desde dónde me gustaría estar sino desde dónde hace falta que esté. De ahí me pongo a disposición de la misión ad gentes dispuesto a servir donde sea necesario.

Me gustaría terminar agradeciendo a tantas y tantas personas su colaboración en este proyecto del Señor. Vosotros hacéis que esto no sea mi misión, sino nuestra misión. GRACIAS.

Alfonso Palos Estaún

Hola, para presentarme haré brevemente un recorrido de mi ministerio sacerdotal. En el año 1991 me ordenaron sacerdote en Zaragoza. He sido párroco de 15 parroquias. Comencé siendo párroco, en el Campo Romanos, de once pueblos, al otro año me dieron uno más. Al tercer año la mili en Menorca y después a Andorra (Teruel) como vicario parroquial. De allí me mandaron estudiar Derecho Canónico a Salamanca. A la vuelta me nombraron párroco de los pueblos: Fuentes de Ebro, Mediana de Aragón y Rodén; y juez en el tribunal interdiocesano.

Doy muchas gracias a Dios de todos los sitios por donde he pasado, siempre he conocido gente buena, y de todo lo que me ha dado el Señor en mi vida. Yo estaba muy bien y con trabajo y planes para hacer pero... no basta estar bien. Sentía el impulso inconformista de no dejarme acomodar ni instalarme y de querer salir para transmitir la fe y, sobre todo, para confrontarla, madurarla, renovarla en otras situaciones y culturas. Esto fue cuajando mi decisión de ir a misiones.

Ahora me siento dichoso de tener la oportunidad de realizar este reto. Con la autorización de mi obispo me siento apoyado y enviado por mi diócesis a través del IEME. La realidad es que me da mucho respeto tener que aprender idiomas y tener que nacer en otra cultura pero pienso que para mí va a ser un enriquecimiento peculiar. Así tengo la esperanza de recibir todavía más y de poder compartirlo con alegría. Tengo el convencimiento que se abre una etapa nueva en mi vida a la que me ha empujado el amor de Dios.

Simón Felipe Pérez

Mi vida es como una cámara digital. Si tuviera que entresacar alguna de las instantáneas de mis 31.536.000 segundos x 36 lunas de agosto, sin duda que entre ellas expondría éstas: una ecografía de mi feto como reconocimiento agradecido del amor de mis padres, un pupitre envuelto en luz dorada señal de mi veneración a tantos educadores..., un arroyo tranquilo símbolo de la singladura del Espíritu desde mi bautismo, pasando por su Unción al presbiterado en Ciudad Real y su empuje misionero hasta hoy...,así como cantidad de rostros con nombres propios de mi encuentro en los pueblos del Valle de Alcudia y Puertollano (Nieves, Panta, María, Alejandro, Antonia, Joaquín, Vicente, Lucía, Álvaro, José Carlos...)... y ¿cómo no? un gran globo terráqueo que pusiera en colores la sorprendente diversidad de culturas, etnias, religiones... y, donde destacara un rótulo sobre Asia ("somos 2/3 de la Humanidad y sólo conocemos a Jesús el 0,5 %")... En fin, sé que de los millones de imágenes que llevo impresas en la tarjeta del corazón, su gran mayoría son invisibles al zoom y que jamás serán desveladas aquí. Otras requieren ser retocadas o recicladas sencillamente en la papelera. Pero hay otras fotos entrañables, repletas de belleza y luz que han sido creadas para que otros se recreen en su contemplación... ¡fotos misioneras!. Y, aunque me falla la lente de los ojos y es irreversible, cuando no degenerativo - ¡aún tengo el 10 % de visión -, mantengo intacta la ilusión de seguir revelando a otros este álbum de fotos regaladas, así como continuar siendo reportero: mañana mismo junto a niños ciegos en un centro en Cochabamba (Bolivia), pasado mañana en algún equipo del IEME en América, y... ¿con el tiempo? ¡Dios sabe!

Ahora que tengo la batería cargada le pido al que es Luz de Luz, que me dé arrestos suficientes para seguir enfocando a sus mejores modelos, los más pobres, haciendo mi prisma más pequeño y misericordioso .

Visita a Tailandia y Japón 

El día 19 de Diciembre José Luis Ruiz y Daniel Camarero iniciábamos un viaje para visitar a los dos Grupos que el IEME tiene en Asia y participar en la Asamblea Continental.

Visitamos en primer lugar a los compañeros de Tailandia, Fermín, Ángel y Luis Miguel. La actividad pastoral de estos misioneros se desarrolla en el Norte de Tailandia, en la frontera con Laos del que nos separa el río Mekong. Son zonas rurales con gentes sencillas, acogedoras, ceremoniosas, en su gran mayoría budistas. Tuvimos la oportunidad de vivir la Nochebuena y la Navidad en el entorno del sudeste asiático antes de salir el día 28 hacia Japón. Solo Ángel quedó en Tailandia.

Desiderio, Cirilo y Justo nos estaban esperando en el aeropuerto de Osaka. En clima pasábamos del calor al frío. Nos dirigimos a Kobe, la ciudad que un terremoto destruyó hace diez años y ya completamente reconstruida y pujante, y dentro de Kobe a Chuo-ku, donde Cirilo tiene su Parroquia.

La Asamblea Continental comenzaba en la noche del 2 de Enero y teníamos tiempo para visitar antes las parroquias de la Isla de Shikoku. Los nombres de Marugame, Takamatsu, Kanonji, Sakaide, Zentsuji que yo tenía en el recuerdo, ahora los podía visualizar y conocer, hacerlos más cercanos, más míos. Nos acompañan Cremencio Manso y Lecumberri. Seguimos el camino a Sakaide, donde nos encontramos con Paco Orzaiz e Ismael. Zentsuji (parroquia de Ismael) y Marugame (parroquia de Mayoral), fueron los lugares donde estuvimos siendo testigos de trabajos y de esfuerzos.

Celebramos el Año Nuevo que en Japón es la fiesta importante, la Navidad pasa casi desapercibida. Este año comenzaba el Año del Perro. En las Misas de Año Nuevo, tanto en Zentsuji como en Marugame, con unas cuarenta o cincuenta personas, Ismael aprovechó para darnos la palabra y poder decir algo desde la realidad de Zimbabwe y de Perú. Comprendimos por los rostros el interés de los participantes.

Los días del encuentro continental fueron de convivencia, reflexión, oración y alguna que otra partida de mus. Nos reunimos todos los sacerdotes del IEME que están trabajando en Asia, junto a los hermanos portugueses de la Boa Nova con los que se comparten en Japón ideales y trabajos y los cuatro llegados de España, Miguel Ángel Aragón, Miguel Quintero, José Luis Ruiz y Daniel Camarero. Uno de los puntos centrales fue el consenso general de que debemos buscar nuevas presencias en Asia, y aun dentro de nuestra pobreza ser fieles a priorizar Asia con la búsqueda de un nuevo lugar.

Terminada la Asamblea nos quedaban unos días para visitar los lugares de trabajo de los compañeros que están en la Diócesis de Osaka. Lecumberri nos hizo un buen recorrido por la ciudad de Osaka. En Akashi nos esperaba Justo Segura, pleno de humanidad y acogida. Con él visitamos dos templos y otros sitios de interés. Al terminar el día Justo nos llevó por una excelente autopista hasta Himeji, lugar de residencia de Desiderio Cambra. En la tarde nos llevó hasta Amagasaki, a la Parroquia de Pascual Saorín.

Cirilo nos llevó en el tren bala desde Kobe a Hiroshima y allí vivimos un día que nos acercó más todavía a los deseos de "paz universal" y la necesidad de que todas las armas nucleares nunca más sean usadas.

Llegamos al día final. Por la mañana, después de la Misa en la Capilla de la Parroquia de Cirilo nos fuimos con Pablo Seco a visitar su Parroquia en Higashi. Nos reunimos para comer con los sacerdotes y religiosas que tenían su reunión pastoral y tuvimos la suerte de saludar a algunos de ellos que nos preguntaban por Izco, Lerga u otros compañeros.

Después del café, Cirilo puso el colofón y nos llevó al aeropuerto de Osaka, moderno y funcional. Un abrazo fuerte y sincero de agradecimiento y amistad nos despidió de Cirilo y en su nombre del todo el Grupo.-

Daniel Camarero

Encuentro de 22 compañeros en Sao Paulo
(23-31 de Enero)

Cada cinco años tenemos en el IEME una Asamblea General con arreglo a normas establecidas, para elegir nuevos responsables y revisar nuestra marcha. Pero también cada cinco años, más o menos, entre Asamblea y Asamblea, tenemos costumbre de reunirnos representantes de los Grupos de cada Continente (América Latina, África y Asia) para con toda libertad y hermandad celebrar juntos nuestra vida, compartir nuestros problemas y los caminos de misión que el Espíritu nos quiera marcar.

Así nos reunimos en Sao Paulo 22 amigos procedentes de los ocho países latinoamericanos y caribeños donde hay Grupos del IEME al servicio de esas Iglesias. Los amigos que trabajan en Sao Paulo fueron buenos anfitriones y prepararon todo bien, excepto el tiempo: llovió con todas las ganas, sobre todo los dos días previstos para salir fuera de la casa de reunión, uno de descanso en la playa y el otro de experiencias pastorales en la gran ciudad. Pero incluso esos días fueron preciosos para lo principal, o sea, para disfrutar del encuentro, escucharnos y compartir vida y misión.

Contando las horas, la mayor parte de los ocho días se lo llevó el estudio de la realidad que estamos viviendo y la reflexión sobre qué misión habremos de hacer ante tantos problemas de hermanas y hermanos nuestros con hambre de paz y justicia en unas sociedades rotas por la corrupción, la división, la inseguridad, la violencia... Nos ayudaron en esta reflexión un sacerdote brasileño, Oscar Beozzo, buen conocedor de toda América, y un obispo, Manuel Parrado, auxiliar de esa inmensa diócesis de Sao Paulo. Y nos ayudó también, por supuesto, la preparación de varios meses que fuimos haciendo en los Grupos sobre esas cuestiones y que luego pusimos en común en nuestra reunión. Hasta sacamos en limpio una especie de "documento de Sao Paulo" de 14 páginas en las que recogemos, para seguir revisando y compartiendo con los que no pudieron asistir, nuestras conclusiones.

Pero más aún que las muchas ideas de ese documento nos llevamos todos, al volver a nuestros puestos, la sensación de haber vivido unos días de convivencia rica y refrescante, de esas que dan ánimo y hacen mirar con ilusión el futuro. Y está en marcha la preparación del otro encuentro continental que queda por hacer, el de África. Lo planeamos para Enero del año próximo.

José Antonio Izco

Infancia Misionera en Cuba.

En julio de 2005 se celebró en la Archidiócesis de Camagüey (Cuba) la II Asamblea Nacional de la Infancia Misionera. Nos ha llegado de allí la "mascota" de aquel encuentro, que reproducimos en la contraportada, y un librito sobre la figura de Natalys Vidal Menéndez, una niña que en su corta vida (1979 - 1995) realizó un admirable recorrido de fe y de celo misionero. En su inocencia infantil manifestó sus deseos de ser sacerdote. Luego, con más idea de lo que a ella le era posible, quiso ser religiosa.

En 1992 estaba naciendo la Infancia Misionera en Cuba y desde el comienzo Natalys se integró a esta Obra con gran entusiasmo y espíritu misionero transmitiendo a todos el compromiso con la Iglesia y la fidelidad a Dios.

En 1994 se le diagnostica un tumor cerebral maligno. Ya enferma se cumple su deseo de visitar a la Virgen de la Caridad del Cobre. En una visita que la hace al hospital el responsable de la Infancia Misionera de Camagüey le dice: "la Infancia Misionera llegará a Cuba entera" .

El 2 de julio de 1995 Natalys marchó definitivamente a la casa del Padre para interceder por su país.

Escuela de Formación Misionera

Para quienes quieren dedicar su vida o un tiempo de ella a la Misión es de capital importancia una preparación adecuada. Y también para los misioneros con experiencia misionera es importante el poder reflexionar y contrastar su experiencia con otros misioneros y misioneras y ponerse al día en aquellos aspectos de la realidad mundial que inciden en la Misión

Cada año la Escuela de Formación Misionera, patrocinada por las fuerzas misioneras de España, organiza dos cursos con este fin:

El curso de actualización para misioneros: Del día 13 al 30 de junio de 2006 y en régimen de internado tendrá lugar este curso para misioneros y misioneras de paso por España, que incluye una semana de reflexión en Colmenar Viejo y otra semana de ejercicios espirituales que este año se celebrará en Javier con el fin de tener una ambientación en la geografía que vio el patrono de las misiones en su infancia y juventud.

El curso intensivo: Diseñado fundamentalmente para quienes quieren salir a Misión dura tres meses del 18 de septiembre al 20 de diciembre. Religiosas y religiosos sacerdotes y personal laico se preparan durante estos tres meses en temas importantes referentes a la Misión impartidos por un selecto y variado grupo de profesores. Las clases tiene lugar en el Instituto S. Pío X en Madrid.

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