54ª CONVIVENCIA DE ANIMACIÓN MISIONERA PARA SEMINARISTAS
“A la escucha de las Jóvenes Iglesias”
Una vez más (y van 54), el IEME ha convocado en Madrid del 18 al 22 de abril una convivencia para seminaristas de toda España. El fin de estas convivencias es profundizar en la dimensión misionera de toda vocación sacerdotal, y especialmente en aquellos que quieren servir a sus hermanos en la misión “ad gentes”.
A esta convocatoria hemos respondido 11 seminaristas de 9 diócesis distintas: Diego (Tenerife), Javier (Valencia), Francisco, Benjamín y Gabriel (Coria-Cáceres), Joan (Girona), Fernando (Canarias), Froilán (León), Jesús (Jaén), Marc (Solsona) y Ángel (Oviedo).
El martes 18 al mediodía, fuimos llegando poco a poco, con un solo objetivo: Ponernos a la escucha de las Jóvenes Iglesias, y esto hacerlo en comunidad, en un ambiente de fraternidad, con momentos de formación, testimonios, oración, diversión,.... y algún que otro Huevo Kinder. Quizás las expectativas eran muy altas: ¿lo habremos conseguido?
El miércoles ya desde primera hora de la mañana nos preparamos para ponernos a la escucha de la Iglesia Americana. Por la mañana contamos con la presencia de Germán, un sacerdotes de la diócesis de Barahona en la República Dominicana. Germán nos relató la realidad de una Iglesia en la que se respira un ambiente fraterno de servicio, en la que junto a la Evangelización y la Catequesis, prima la promoción social de todo hombre. Una Iglesia que lucha contra la injusticia anunciando la Palabra de Dios, viviendo el Reino. Y nos dejó una receta para conocer la voluntad de Dios: Comodidad (como-dí-dad).
Por la tarde le tocó el turno a Nacho López, misionero del IEME en Nicaragua. Nacho nos contó su experiencia como misionero en un país empobrecido, donde la economía está en manos de las potencias extranjeras. En él encontramos una de las actitudes del misionero: dejarse evangelizar, para después colaborar con la Iglesia a la que vas a servir.
El jueves estuvo dedicado a Asia. La oración de la mañana tuvo un carácter eminentemente asiático, incluso en el calzado (mejor dicho en el des-calzado). Compartimos este día con dos Religiosos Misioneros del Verbo Divino: Kelly Matibang, sacerdote filipino, y Manuel Gautir, diácono indonesio. Entre los dos nos hicieron partícipes de lo que la Iglesia vive y experimenta en Asia; del diálogo que allí se produce con otras religiones; de la realidad de un cristianismo, que aunque minoritario, sabe que es necesario el compartir en la misión. Tanto Kelly, que llegó a España como inmigrante en busca de trabajo, como Manuel, nos dieron la perspectiva de misioneros que realizan su labor pastoral en nuestro país.
A la escucha del continente africano, nos pusimos el viernes. Comenzamos el día reunidos en oración en torno al fuego y a la Palabra, como familia de Dios que somos. Esta vez el mensajero que nos comunicaba la realidad de la Iglesia en África fue un sacerdotes de Benín. Bertín nos narró la labor de los misioneros en su país, y su conversión a raíz de su trato con ellos, y nos animó a seguir siendo seminaristas de Cristo, aprendiendo del Maestro, incluso siendo sacerdotes.
Conocimos el trabajo de los misioneros en África por medio del testimonio de Jesús Torres, misionero del IEME en Mozambique, que fue Rector del Seminario de la diócesis donde estuvo trabajando. De su mano observamos la realidad de la Iglesia mozambiqueña que peregrina en medio de una sociedad que no termina de “despegar” tras la guerra que sufrió el país, a consecuencia del paro, el SIDA, la corrupción... y es en ese ambiente en el que nos encontramos con una Iglesia viva y esperanzadora que lucha por anunciar el Reino de Dios.
El sábado temprano después de despedirnos regresamos cada uno a nuestros hogares llevando en nuestro corazón un interrogante: Hemos escuchado la voz de las Jóvenes Iglesias... ahora esperan nuestra respuesta ¿qué respondemos?.
Ángel Fidel Fernández
Seminario Metropolitano de Oviedo
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