Nº 205:
Comunidades cristianas
en contextos musulmanes
Presentación:
Hace apenas tres años, la revista Misiones Extranjeras dedicó un número al Islam en África (nº 188 - Mayo-Junio 202). Hoy volvemos de nuevo a abordar el Islam desde otra perspectiva. En aquel momento tratábamos de situar a nuestros lectores ante el Islam por su gran protagonismo en el mundo y por la fuerza que tiene de cara a la transformación de muchas sociedades. De ahí que habláramos de comprender mejor el Islam huyendo de ciertos estereotipos vertidos en muchos medios de comunicación de identificar el Islam con el fundamentalismo alentador de violencia.
Nos interesa, como misioneros, conocer el Islam en su vertiente religiosa: su realidad, su evolución, su influencia en la vida cotidiana para poder llegar a un diálogo fructífero, para buscar una confluencia en todos aquellos aspectos en los que podemos hacer el camino juntos.
El presente número quiere traernos, en especial, la presencia, a veces tan sólo testimonial o/y el quehacer cotidiano de comunidades cristianas que viven en contextos mayoritariamente musulmanes. Son presencias abiertas al diálogo y al encuentro, desde el testimonio y la insignificancia.
Juan Manuel Pérez Charlín, desde su experiencia misionera en Burkina Faso, un país con el 48 % de la población musulmana y el 16 % de cristianos, nos presenta las posibilidades de una convivencia positiva entre cristianos y musulmanes, así como los interrogantes que se dan o están dando al respecto. Se trata de comunidades cristianas que viven, como dicen, los musulmanes en la "casa del Islam". En cambio, desde la perspectiva misionera, se vive como una situación radical y de frontera. (Artículo en PDF)
Al norte del Togo, en la frontera con Burkina Faso, está la diócesis de Dapaong en la que colaboran desde hace años algunos sacerdotes diocesanos del IEME. Rafael Janín, con una larga y fecunda experiencia misionera, nos sitúa en el nivel de las relaciones que se dan entre musulmanes y cristianos en esta región fronteriza con el Sahel donde la presencia musulmana es más elevada con relación al sur del país. Llama la atención, cruzando el país de sur a norte, las pequeñas pero modernas y cuidadas mezquitas levantadas, posiblemente con ayudas foráneas, a lo largo de todo el trayecto. Algunos extractos de mensajes del obispo de la diócesis nos permiten conocer el clima de diálogo y de colaboración que se está dando como un camino para profundizar aún más en el futuro, salvando las dificultades, que también las hay.
Desde Argelia, un país mayoritariamente musulmán, el 97 % de la población y con apenas el 0,3 % de cristianos, nos llega la sincera reflexión de un joven misionero, de la Sociedad Misionera de África, actualmente estudiando árabe en el Cairo. José María Cantal se pregunta cómo estar en medio de un pueblo que es esencialmente musulmán. Algunos ejemplos nos hablan de una "respetuosa presencia significante" de esta Iglesia numéricamente insignificante.
No podemos circunscribir el Islam al continente africano, tenemos que asomarnos al continente asiático, cuna de las grandes religiones. Thomas Michel, jesuita y experto en el diálogo entre cristianos y musulmanes, con una rica experiencia de trabajo en organismo eclesiales especializados, nos ayuda a conocer esta realidad, bastante desconocida entre muchos de nuestros lectores. El hecho de que el autor viva actualmente dando cursos entre Indonesia, Filipinas, Malasia, Turquía y de haber estado en casi todos los países de mayoría musulmana, le da una gran autoridad a la hora de hablar de esta relación.
En la sección de "Testimonios-Experiencias", ofrecemos un rico mosaico de ellas:
José Noudja Bantchiebe, sacerdote togolés, nos cuenta el camino que hizo desde la religión musulmana a la vocación sacerdotal.
Boc Mc Cahill, misionero de Maryknoll, en Bangladesh, describe los principios y fundamentos de su inserción misionera en medio de un contexto musulmán.
Un obispo de Bangladesh, Mons. Theotonius Gomes, nos habla del rostro asiático de Jesús en el contexto islámico de Asia.
El arzobispo de Rabat, Mons. Vincent Landel en una entrevista nos dice, a partir de su propia experiencia, que un cristiano puede ser feliz en el mundo musulmán.
Leila Tennci, tunecina y directora de la biblioteca de Sofía nos habla de las impresiones recibidas en unos encuentros organizados por las Hermanitas de Jesús (Del P. Carlos de Foucauld)
Mons. Claude Rault, obispo de Laghouat (Argelia) nos ayuda a acercarnos a la iglesia que peregrina en este país del norte de África.
En "Punto de Mira", ofrecemos en este número los trabajos de reflexión e investigación de dos misionero que han trabajado en África.
Josefa Cordobilla Pérez , religiosa del Amor de Dios, recién doctorada en Misionología en la Gregoriana de Roma, nos ayuda a conocer el ethos bantú desde una perspectiva antropológica y ética, aspectos tan fundamentales para todo misionero que quiera llegar con el evangelio al tejido de la estructura humana.
Antonio Fernández Domínguez, sacerdote diocesano de Orense, nos ofrece un extracto de su tesina de Licenciatura en Teología Dogmática. Su trabajo es fruto de la reflexión en torno a una corta pero intensa presencia misionera en los barrios obreros del cinturón del cobre de Ndola (Zambia).
La dirección de la revista Misiones Extranjeras valora éstos y los futuros trabajos de misioneros/as que, haciendo un esfuerzo considerable, han tenido la fuerza suficiente para hacer un alto en el trabajo misionero y dedicar unos años al estudio y profundización de aspectos de la misión y de su praxis. La misión necesita también cualificar sus recursos humanos para responder mejor a sus retos y a sus desafíos.
Iniciamos en este número una nueva sección titulada CENTROS DE REFLEXION MISIONERA. Pretendemos ir presentado los diferentes centros de reflexión y sus correspondientes actividades. Hoy presentamos el Instituto de Misionología de Cochabamba.
Finalmente, en la sección de "Documentos" presentamos el mensaje de Juan Pablo II en la Jornada Mundial del Enfermo 2005, centrado, sobre todo, en África. Queremos de esta forma rendir un homenaje de agradecimiento al Papa que se hizo presente y se acercó a tantas situaciones misioneras. Valoramos igualmente el magisterio misionero que nos ha legado, en especial su encíclica Redemptoris Missio.