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Por Fermín Riaño El 20 de febrero concluía en el parlamento tailandés la presentación del proyecto de trabajo para los próximos 4 años del nuevo gobierno democrático de Tailandia. Las 3 jornadas parlamentarias dieron espacio para poder escuchar las frágiles notas políticas que este gobierno de seis partidos ha consensuado en un plazo de tiempo de 2 días. El propio primer ministro reconoció que las 40 hojas leídas por el, habían llegado a sus manos unas pocas horas antes de la apertura de la sesión parlamentaria. A nadie sorprendió esta afirmación de Khun Samak, el flamante primer ministro que concluye así, a los 73 años, una larga carrera política en donde ha ocupado infinidad de puestos públicos, desde ministro del interior en la dictadura militar de los 70 hasta gobernador de Bangkok en los últimos años, pasando por representante diplomático del gobierno de Israel y otros países en Tailandia, así como parlamentario y senador en múltiples legislaturas. Nadie sabe a ciencia cierta cual va a ser el futuro de este gobierno formado por todos los partidos que han alcanzado representación parlamentaria a excepción del Partido Demócrata que ha quedado en su papel de oposición. Esta coalición contra natura, la mayor creada en la corta historia del país para formar gobierno, se agrupa en torno al Partido del Poder del Pueblo y abraza a partidos que apoyaron y a otros que se enfrentaron al ultimo golpe militar de octubre del 2006. Los observadores políticos, en cambio, se han puesto de acuerdo al señalar que tenemos ante nosotros un futuro próximo presidido por la corrupción y las políticas populistas. Nada tienen que perder los nuevos gobernantes, pues la mayoría de los ministros actúales (incluido el propio primer ministro) y sus familiares se encuentran bajo procesos judiciales por sus actividades fraudulentas, en el mundo de la política o la economía, llevadas a cabo durante los 5 años del gobierno corrupto de Taksin. Desde el gobierno no se ha tardado en confirmar estas sospechas y en los últimos días ya se ha procedido a relevar de su puesto al director del departamento de investigaciones especiales, a fin de dejar las manos libres al actual gobierno para paralizar y controlar los procesos judiciales de corrupción pendientes; se han creado cinco subcomisiones presididas por el primer ministro para hacerse cargo personalmente de acometer 5 megaproyectos de infraestructura con financiación internacional; y junto a todo ello el nuevo ministro del interior (conocido por sus vinculaciones a la mafia de esta zona) ha anunciado la reanulación de la “guerra contra la droga” que en el 2002 y en el plazo de 3 meses se cobro un saldo de 2800 asesinatos (algunas fuentes afirman 8000) extrajudiciales que han sembrado de miedo los pueblos y enturbiado mas, si aun era posible, la imagen de la policía en este país. Este gobierno es comparable así a cualquiera de las pajaritas de papel que Khun Samak gusta hacer en las sesiones parlamentarias. Incluso el propio Samak resulta ser uno de esos trabajos de papiroflexia, obra de las manos de Khun Taksin que aun permanece en el exilio y que durante todo el tiempo en el que los militares han ocupado el poder se ha dedicado crear este muñeco de partido que es el Partido del Poder Popular y de primer ministro de corta duración y tan frágil como el papel. Con un monarca en edad muy avanzada y con una salud frágil y un pueblo pobre que busca en las ayudas populistas el pan de cada día, las oportunidades de que este gobierno sea de mera transición hasta la deseada vuelta al poder de Thaksin son muchas.
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EL DIALOGO INTERRELIGIOSO DE VIDA Por Ángel Becerril Recientemente he leído el sugerente trabajo de tesina de nuestro compañero Chema sobre dialogo religioso. Llevado a cabo entre personas que viven el día a día de sus relaciones de vida, dicho dialogo nos convierte en artífices de la armonía. En los últimos meses he tenido dos experiencias que me han ayudado a entrar de algún modo en ese dialogo. Lo podría titular “el retorno de la señora Sila”. La señora Sila nació allá por 1932 en un pueblo de raíces católicas de la diócesis vecina de Tare. Recibió la fe y la alimento con catequesis y practica en sus años de niña y adolescente. En 1950 se fue con un hermano que emigraba a otros pueblos buscando medios de sobrevivir. Se asentaron en un pueblo de la zona donde yo trabajo ahora. Los católicos eran totalmente desconocidos allí y ella se acomodo fácilmente al clima budista. La joven Sila pronto encontró marido en el nuevo pueblo, y su hermano siguió buscando nuevas rutas hasta cruzar el río y asentarse en el país de Laos. Sila y su nuevo joven marido fueron trabajadores asiduos y pronto destacaron como hábiles comerciantes de los productos agrícolas de la zona, arroz y mandioca, principalmente. Sus hijos e hijas pudieron recibir una educación esmerada para su tiempo. Algunos son hoy directores de colegio o funcionarios de nivel medio y alguno esta bien empleado en empresa privada. El cristianismo de Sila había quedado enterrado como parte de su casi olvidada niñez. Allá por 1995 el marido de Sila decide hacerse monje budista en uno de los monasterios patrocinados por el Rey en la provincia de Surin, a unos trescientos Km. de su pueblo. Muchos monjes budistas han dejado su familia para seguir el camino del maestro Buda. El marido de Sila murió en aquel monasterio hace unos seis años y cumplieron todos los requisitos legales y budistas en dicho monasterio real. Es entonces cuando empieza a desenterrar la señora Sila, a sus setenta años, los recuerdos tapados por cinco décadas de vida en la sociedad budista. Un día Sila dice a sus hijos: Tenéis que buscar un sacerdote católico para que haga el rito del entierro según mi religión que recibí de niña. En un terreno de la familia adyacente al pueblo ella mismo indico donde debían cavar la fosa. Pude acompañar en los últimos seis meses a la señora Sila cuando su grado de conciencia se debilitaba día a día. A mis oraciones se unía con gestos y con la señal de la cruz. Cincuenta años habían borrado de su memoria todas las oraciones pero aun quedaba una mecha humeante en el fondo de su alma. Todos lo miércoles, en mi gira a una de las pequeñas comunidades cristianas, me desviaba a visitar a la señora Sila y a sus familiares. Cuando Sila murió, sus hijos respetaron al detalle la voluntad de la madre y me fueron a buscar a la residencia. Yo sabia que seria un funeral muy concurrido debido a la posición social de sus hijos. Yo pensé: se ha cumplido la preparación espiritual de la anciana. Pueden hacer el funeral budista si así lo requiere la influencia social. Pero no. Pidieron que el rito fuera católico y que los familiares, amigos y vecinos acompañarían según deseo de la madre. Tuve que buscarme ocho seglares católicos de otros comunidades que acompañaran con rezos y cantos a los que se unieron dos religiosas filipinas que trabajan en la zona. La era en la que se había preparado la tumba se lleno de tiendas para proteger del sol y de coches que fueron trayendo a las no menos de quinientas personas que se hicieron presentes. Los equipos de megafonía facilitaron el seguimiento detallado del rito. Los presentes siguieron en un silencio impresionante. Nunca he tenido un auditorio no cristiano tan numeroso y a la vez tan reverente escuchando la palabra de Dios y su mensaje sobre la muerte. La señora Sila evangelizo con su muerte lo que no había anunciado en su vida. Y es que la muerte, en estas culturas, es aun parte integrante de la vida. Dialogo de vida y dialogo que desemboca en armonía.
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Fermín ofrece evangelización integral en el pueblo de Janchai
En la provincia de Udon Thani y a cien kilómetros de la ciudad, Janchai es un pueblo de ambiente bucólico. Te encuentras búfalos de agua y vacas en sus alrededores. Plantaciones de arroz y de caña de azúcar rodean las casas de esos mil tailandeses que viven en Janchai. El nombre el pueblo significa: “de corazón valiente” Y lo debieron de ser estos campesinos cuando se movieron a esta zona en tiempos no muy lejanos cuando corrían a sus anchas los tigres y otros animales de la selva en medio de un bosque del que apenas quedan hoy algunos árboles diseminados Fermín, nuestro compañero, tiene en Janchai mil cien amigos, porque mayores y pequeños le ven caminar por sus calles dos o tres veces por semana y se han encariñado con el. Uno se preguntaría: Que se le ha perdido a un europeo caminando por este lejano pueblo en sus vaqueros algo rasgados, y con una bolsa colgada de su hombro como si fuera la de un sembrador de antaño? Pero los niños no se lo preguntan. Esos niños, cuyos padres y madres trabajan a ochocientos kilómetros en la construcción de Bangkok o Pattaya, le llaman “padre” de todo corazón. Raras veces se lo pueden decir a su propio padre. No pocos de ellos lo desconocen. Janchai debe de tener algún parecido con Nazaret. No solo por el agua del riachuelo que bordea el vecindario y por el ambiente campestre de su entorno sino también por las actividades de artesanía de sus vecinos. En Nazaret vivió un carpintero artesano que en su tiempo cuido de una familia ejemplar. En Janchai, hoy, se han organizado las mujeres para montar una pequeña industria “artesanal” de talleres de telas y de flores artificiales. Y ahí ha estado Fermín promoviendo y animando estos pequeños proyectos de promoción de la mujer. De esa forma Fermín ha ido poniendo en practica el lema del pasado congreso misionero en Chiangmai: Contar la historia de Jesús en Asia. Hay que ser un artesano y ver el progreso de la familia como fruto de las propias manos para poder luego aprender quien fue ese hijo del carpintero que también tuvo un corazón valiente. La historia de esas mujeres que se promocionan en la sencillez de sus telares tiene mucho que ver con la gran historia de aquel Jesús de Nazaret. Fermín lo sabe bien. Y los reporteros del programa que Televisión Valenciana ha estado trasmitiendo recientemente bajo el titulo de “Acción Humanitaria” también lo detectaron en su visita y han dejado constancia de ello en las pantallas. Pero evangelizar no es solo promover talleres de artesanía. Hay otras “telas” para tejer. En Janchai apenas hay cincuenta cristianos incluidos los no pocos hijos del pueblo que trabajan lejos. Ese “resto” de Israel con algunos amigos budistas ya comparten la Palabra de Dios en sus reuniones de la comunidad de base. Y esa es otra tela! Paso a paso, mes a mes ... esa Palabra va calando en Janchai como el agua del deshiele de la nieve de la montaña asturiana que vio nacer a Fermín y que desciende sobre el valle y no retorna sin haber producido fruto. Con la diferencia de que el deshiele religioso en Tailandia necesitara muchos anos. Por estas tierras del noreste de Tailandia las termitas son la gran amenaza de las construcciones de madera. La pequeña capilla que usaban los cristianos de Janchai, construida hace veinte anos, ha sucumbido ante los constantes ataques de dichas termitas. Fermín, con la colaboración de esa pequeña comunidad y de otras de la diócesis y de amigos del Principado, ha levantado una hermosa capilla de estructura sólida y moderna. Me contagiaron con su alegría el día en que el obispo presidio la inauguración. Los telares artesanales de las mujeres de Janchai, las reuniones de esa minúscula comunidad en torno a la Palabra y la cruz que ondea sobre la nueva iglesia son símbolos de una evangelización integral que Fermín imparte entre las gentes del pueblo de Janchai... y de otros pueblos de la comarca. Ángel Becerril
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Si este mundo careciera del polen No existiría la fragancia fresca de la vida Si este mundo careciera de la luna llena No existiría la luminosidad Si el mundo careciera de bosques las sombras no aparec24.04.08rg">Si este mundo careciera de gemas El valor carecería de sentido Si este mundo careciera de emociones sensibles No habría consuelo Si el mundo careciera de personas savias Entonces el progreso se detendría Si el Señor Buda no hubiera aparecido nunca Y si el mundo sobreviviera, Entonces estaría ciego y atormentado Si el mundo careciera de “mi” únicamente El mundo no tendría sentido
De No “I” in the World del Venerable Varasak Varadhamma monje budista tailandés Trad. Luis M. Aviles
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En la ribera del Mekong las fiestas parroquiales no paran. El mes pasado se celebro la fiesta de Huey Lep Mue, dedicada a la Presentación del Señor en el Templo. Como ya conocen nuestros lectores, el párroco es nuestro compañero Luis Miguel. Aunque la fiesta era el 2 de Febrero, el obispo no podía asistir en esas fechas y tuvo que adelantarse al 26 de Enero. Estuvo muy bien ambientada y la parroquia había trabajado con muchas ganas para hacer de este día una gran exposición de su vida y fe guiadas por la Palabra de Dios, que este año se reflexiona de manera especial, en el marco de la celebración del año de la Palabra de Dios. Con el lema En cada Hogar una Biblia, se bendijeron y repartieron el volumen del NT. También hubo tarta debido a la celebración de los 75 años del Obispo. El próximo 8 de Marzo tendrá lugar la fiesta de Pusawat, cercana a la Huey Lep Mue. La parroquia lleva por titular San Juan Noiman, santo redentorista. Ni que decir tiene que nuestro compañero está estos días un poco-bastante liado. José Maria Rodríguez sigue a caballo de sus parroquias de Nasing y Bueng Khan, echando una mano a nuestro compañero Prasit Kailoo. Nuestro Chema es el flamante Coordinador del grupo IEME en Tailandia. También ha sido elegido representante para asistir a la próxima Asamblea General del IEME que se celebrará en el mes de Mayo en Madrid. El día 19 nos acogió Fermín en su casa de Kumpawapi para tener la reunión ordinaria del grupo. Ya sabemos como es Fermín cuando son cuestiones de acogida... pródigo en todo, con formas tailandesas... pero por esta vez se le cruzaron los sentidos y se dignó hacernos unos espaguetis riquísimos y una tortilla de patatas y unos pinchos de chorizo y aceitunas, todo ello aderezado con un vino español. La reunión fue provechosa, sin duda.. Nuestro compañero, Vicente Gutiérrez, estudiante en Bangkok, ahí sigue estudiando que es su deber. Como responsable de Formación, Luis Miguel estuvo visitándole en Bangkok. Le acompaño a la escuela donde estudia, saludó a la profesora y lo acompañó a los lugares por donde se mueve. Sin duda que ha hecho grandes avances en el terreno de la lengua y en el de las relaciones públicas. La comunidad latina a la que les dice misa el sábado en la tarde le tiene gran aprecio por su disposición en el acompañamiento espiritual. Ángel Becerril con eso de tener a las monjas agustinas al lado de su casa, bien que lo cuidan. Le cunden las invitaciones, pero lo que más le preocupa en este momento es Seka, distrito donde la diócesis ha comprado un terreno para construir “algo en un futuro”, no sabemos qué, pero a Ángel se le han abierto los ojos y hay que pararle porque sino te funda una comunidad en Seka aunque sus miembros estén todos en la diáspora. Un hombre con un tesón de hierro y una ilusión que a uno le da envidia. Un gran ejemplo para todos también, sin duda.!!Animo Ángel a por Seka!!
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