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Una Religión Nacional

 

 

 

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UNA RELIGION NACIONAL

Durante varios meses, una parte de la población, liderada sobre todo, por monjes, se movilizo con manifestaciones, ayunos, huelgas de hambre, escritos, etc., solicitando a las autoridades políticas que la nueva Constitución tailandesa, que se ha tejido tras el golpe de Estado y aprobado definitivamente, incluyera la consideración del Budismo como religión nacional.

La nueva Constitución ya ha visto la luz. Los ciudadanos tailandeses fueron llamados a referéndum el 19 de Agosto pasado. En la nueva Constitución, por fin, no aparece la mención del Budismo como religión oficial. La petición de la comunidad monástica ha sido rechaza en este sentido. La propia reina hizo unas declaraciones desestimando ese deseo de los monjes y de las personas que refrendaban el movimiento pro-religión oficial.

En este tiempo, la Iglesia católica tailandesa no abrió la boca en el asunto y el cardenal pidió que no se abriera en absoluto. Lo que tuviera que pasar que pasase. Quizás con un 0,5 % de católicos en el país. La Iglesia católica no este en condiciones de patear mucho, ni reivindicar nada. El no o el si de la decisión se debatía al interior parlamentario y de la vida religiosa budista. El cristiano era mejor que callara, estar en silencio ayudaría mas a la situación ultima en la que ha terminado el debate, una protesta enardecería a unos, el silencio paciente contribuiría a dar racionalidad a la petición monástica. “No es una reflexión que nos incumbe a nosotros” decían ingenuos mis compañeros sacerdotes tailandeses, hablando por lo bajini.

El debate de una religión oficial budista era un debate a mi juicio secesionista. No se reflexionaba a cerca del valor democrático que pudiera tener el llevar a religión nacional al budismo cuanto que una decisión de tal calibre podría dar mas motivos a la secesión del sur musulmán. No se ha llevado a cabo la implantación del budismo como religión nacional, no por ganas, sino por miedo a dar la razón a los musulmanes del sur que pudieran decir, “nosotros no cabemos” en esta identidad tailandesa.

Pobreza intelectual, analfabetismo democrático, democracia vigiladísima, no se como tildar la reflexión, pero desde luego en absoluto se olía la falta del sentido democrático en el debate sobre una religión oficial o nacional y que tal decisión ayudaría poco al crecimiento democrático y a una pacificación necesaria en el país.

Ha tenido que ser la reina, que no los parlamentarios, la que pusiera punto final del debate aludiendo a la inconveniencia democrática de la propuesta.

¿En el caso de que hubiera habido una decisión de hacer del Budismo la religión no oficial, religión oficial ya lo es, sino nacional, que ocurriría? Es una hipótesis que nadie sabe, pero conociendo el carácter nacionalista tailandés, sabiendo de sus características culturales, veía problemas para aquellos que no siguieran el budismo. Ya existen los problemas, pero estos al menos quedan amparados en la constitución que se ha rechazado y en la nueva que se ha creado. Es decir nada se dice de la obligación nacional de rendir culto budista de quienes no son budistas. Pero si la constitución hubiera sugerido el carácter nacional del budismo, esto pesaría en la vida de los tailandeses mas que el sentido “democrático” de la constitución que la envuelve.

Si no eres budista, simplemente no eres tailandés, y si no ceremonias con los signos budistas, que ya son por tanto signos nacionales, los muchos momentos de la vida social y publica tailandesas, simplemente te has hecho un traidor a la patria.

El nacionalismo tiene estas reflexiones tan “profundas” y aplastantes y para el tailandés medio, que tiene un porcentaje muy grande de formación rayana y muy oficial y culturalmente muy obediente al mayor, a lo que se dice desde arriba, no hay mas que hacer “el guay” (saludo tailandés).

Una ley así, haría muy difícil la vida cristiana, quizás no tanto como en Malasia e Indonesia, de tradición musulmana, pero si lo suficiente entorpecedora y de fastidio constante en la vida ordinaria. A lo mejor ayudaría también a clarificar a tantos otros que están en esa medianeria y tibieza tan engañosa. Quien sabe.

Luis M. Aviles

El monzón y la vida del monzón en Pu Wua

Cuando la lluvia bendice los campos y las tierras de Pu Wua, el campo es una fiesta. Las aguas se reparten por los campos, las torrenteras atraviesan los sembrados de arroz, las aguas forman corrientes hasta los “huey” que llegaran hasta el gran rió Mekong y como buena madre (“Me” quiere decir madre) enviara peces grandes y pequeños hasta los propios campos de arroz. La gente ha estado esperando este momento para sembrar sus campos, para abonar sus plantaciones, pero también para salir a recoger el pescado que la gran “madre” les envía. Todo es regocijo, porque el agua es su futuro, al menos para el siguiente ano. Calarse hasta los huesos no es mala cosa en estos lares. No se le teme a la lluvia, ni al agua, sino que se la recibe con autentico respeto. Hombre y mujeres saldrán con sus artes de pesca a recoger la cosecha que traen estas aguas, hay quien llevara “sawing” otros lo harán con “jee”, las mujeres especialmente gustan de “sadung”, los mas avezados que puedan meterse en aguas mas profundas podrán el “mong”, otros trampean con “bet”, con “sum” “lop”e incluso si fuera posible con pequeñas presillas que hagan retener el pescado hasta poderlo incluso tomar con las manos.

Pu Wua es un parque natural. Resto ultimo de la jungla subtropical que un día se extendía por esta zona. Es el corazón de mis parroquias que la abrazan con estimulo y cariño. En otro tiempo reino del tigre, cuya toponimia aun conserva, del mono que saltaba por los árboles y que ha sucumbido a las hambres de las gentes que la habitan. Todavía el jabalí campea a salvo, es veloz en la huida y le salva de ser especie en desaparición. El elefante salvaje aún resiste, aunque controlado por quienes cuidan estas últimas reservas y las serpientes de todos los tipos, venenosas o no, que han de vérselas también con cuidado para no tropezar con quines saben apreciar su carne. Hay que decir también que el perro, aun no siendo animal de la jungla es plato sin falta en las fiestas de los amigotes.

Cuando el monzón llega, Pu Wua recibe el agua con agradecimiento y la devuelve en belleza a través de unas salidas naturales, cascadas sencillas, pero bellas en donde todo el mundo acude a “jugar” con el agua. No importa si se sabe nadar o no, lo importante es “jugar” con el elemento, envolverse en ella, rodar, salpicarse, deslizarse en sus toboganes naturales, esconderse tras sus chorros de agua pura: ser bendecido con esta eclosión de vida. Cada una de las cascadas que pueblan Pu Wua tiene su belleza, las cascadas de Tam Fun, son sencillamente refrescantes, a los niños que aun no saben muy bien nadar, les gusta el tobogán natural de Tam Fun, eso si no hay día que no vuelvan a sus casas con los pantalones rotos por el trasero, marca ineludible de sus proezas en el deslizamiento. La cola caballo, guarda en su fondo un pequeño estanque, algunas brazadas se pueden dar. Los mas mozos que se atreven con este desafío les gusta saltar a la “bomba”, y me requieren para el momento de ejercitar su proeza. Son felices.

Quizás en Europa los padres ya me hubieran puesto en manos del juzgado o de la policía por temeridad y poner a riesgo a los niños de esta manera tan salvaje, por no haber completado el cursillo de primeros auxilios o no llevar salvavidas o quizás por no disponer tal actividad de una persona especializada en salvamento, quizás por no haber pedido los permisos debidos. Vete tu a saber. Pero los niños cuando voy con ellos a Tam Fun son felices y los padres de los niños mas felices aun porque sus hijos están felices y porque el “padre” hace felices a sus hijos. La vida tiene otros ritmos, otros valores, otras normas en esta esquina del mundo.

Luis Miguel Aviles

 

 

 

 

 

 

 

Nadie bebe un vaso de agua para apagar la sed de otro

 

El Budismo es una religión de auto-ayuda , enseña a sus seguidores a ejercitarse en la autosuficiencia y a tener fe en las propias cualidades y posibilidades de la persona. En su cosmovisión y en su orden ético es una religión antropocéntrica.. Da un fuerte énfasis al esfuerzo del hombre y tiene fe en el potencial humano de cada persona.

Por ser religión salvífica enseña el camino de la salvación, salvación que no viene de fuera del hombre sino que es fruto del esfuerzo del hombre a través del desarrollo de la mente.

El primer deber de un budista es conocer y comprender su posición como ser humano ante si mismo y consiguientemente ante los demás y ante el mundo circundante. La iluminación es fruto del esfuerzo propio. Cada ser humano encierra en si la semilla de “buda” y por tanto tiene la posibilidad de la iluminación.

El camino hacia esa iluminación es responsabilidad de cada uno. Decía el Buda: “Tenéis que recorrer el camino (de la iluminación) vosotros mismos. El Buda es solo un indicador en la carretera”. En el budismo no hay salvador venido de fuera . Cada uno es su propio salvador. El Buda es solamente un maestro.

Así como la sed o el hambre no se apagan si otro bebe o come por ti, de la misma manera nadie alcanzara la salvación o iluminación para otro. Tu eres tu propio refugio. No te puedes refugiar en otro.

Estas afirmaciones tan centrales en el budismo encuentran fácil acogida en amplios sectores del mundo occidental moderno, tan sensible a la autonomía de la razón y tan preciado de los éxitos de la técnica moderna, fruto todo de su propio esfuerzo. Este mundo que se descristianiza velozmente y que trata de prescindir de Dios acoge con agrado una religión que guarda silencio sobre Dios y que busca la salvación al interior de cada persona.

Este punto es como un cruce de varios caminos. Budismo y cristianismo confluyen en ese cruce, cada cual en su dirección. Para el budismo no hay “gracia”. No la puede haber. Para nosotros todo es “gracia”. Hay un Otro que nos salva. Jesucristo no es solo el maestro al estilo del Buda, El es además el camino a recorrer, es la meta y en realidad es quien camina en el hombre, al decir de San Pablo: “no soy yo es Jesucristo que vive en mi”, y... “lo que hagáis con uno de estos pequeños lo hacéis conmigo”. La Biblia cristiana esta llena de expresiones que contrastan con esta auto salvación del budismo: Dios es el que salva, no los caballos, ni los ídolos modelados por la mano de hombres. Dios es la roca, es el refugio.

Como hacer una catequesis inculturada sobre la gratuidad de la salvación? Esta pregunta me acecha todas las mañanas.

Ángel Becerril

PENSAMIENTO POETICO ORIENTAL

Hazlo antes de conseguirlo

No digas que es pesado

Porque eso no te lo va a hacer mas ligero

No digas que esta lejos

Porque eso no te lo hará mas cercano

No digas que esta ardiendo

Porque eso no te lo enfriara.

No digas que estas hambriento

Porque con eso no te saciara.

No digas que eres pobre

Porque con ello no se aumentara tu riqueza

No digas que hay ruido

Porque con eso no se hará todo mas silencioso.

Hijo mío, porque te quejas tanto!

En toda mi vida nunca me lamente

Sino que hice todo

Y así conseguí todo.

 

 

 

 

CAJON DE SASTRE

Hay dos noticias luctuosas que dar. En el mes de Agosto han recibido la llamada del Padre eterno dos personas importantes para la Iglesia tailandesa. Ambas figuras de la misma diócesis: la archidiócesis de Tare-Nong Seng. Archidiócesis donde nos encontramos el grupo IEME. La primera de ellas el obispo dimisionario Kai. Hombre de un talento especial y una figura muy viva. Muy querido por la gente por su sencillez. Murió muy a sus pesares, aunque ya anciano le gustaba ir de la ceca a la meca.

La otra figura importante desaparecida, que aun podía dar mucho a la iglesia tailandesa ha sido el actual rector del Seminario nacional de Samprang Kum Po Sompong. El día del entierro, la catedral de Tare se quedo pequeña para acoger a toda la iglesia de Tailandia que estaba allí presente. La figura de Kum Po Sompong era entrañable, una persona sencilla, amigo de todo el mundo.

Es importante decir que nuestros compañeros José Maria Rodríguez después de dos años fuera de la diócesis estudiando en la India , ha regresado a Tailandia y se ha incorporado al trabajo misionero asumiendo la responsabilidad de unas parroquias en la provincia de Nong Kai, en concreto la parroquia de Nasin. Residirá en Bungkhan. Esto hace que parte del grupo este bastante cerca unos de otros. Enhorabuena por el trabajo realizado en la India y enhorabuena por la reanudación del trabajo misionero.

Por su parte Vicente también ha llegado con buenos ánimos. Aun con la piel reblandecida de tanto beso de despedida. Ha pasado un mes con los compañeros, primero en Kumpawapi, después en Poncharoen, después en Huey Lep Mue. Por fin se encuentra en Bangkok en donde comenzara las clases de tailandés por el tiempo que haga falta. Aprender la lengua será la mejor forma de entrar en la cultura y realizar un trabajo misionero coherente. Los compañeros intentaremos estar “al quite” en los problemas que se le presenten. Le deseamos lo mejor. Adelante, Vicente.

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