DE OBSERVADORES DE CHINA A ASOCIADOS EN LA MISION DE CHINA

Reflexiones en las Bodas de Plata del Centro de Estudios del Espíritu Santo Ä

Jeroom Heyndricks, CICM

 

 

UNA MIRADA AL PASADO PARA ENTENDER MEJOR EL FUTURO

El Centro de Estudios del Espíritu Santo ha cumplido 25 años de existencia. Estas Bodas de Plata nos ofrecen la ocasión de celebrar el progreso realizado por la misión de China en el último cuarto de siglo. Hasta que comenzó el Centro de Estudios del Espíritu Santo en octubre de 1980 éramos simples observadores de China, sin posibilidad de visitar China e intentando entenderla solamente desde fuera. Hoy, 25 años después, hemos pasado a estar asociados en la misión de China, comprometidos en programas concretos de cooperación y ayudando a reconstruir la iglesia local china. Hemos recorrido una distancia considerable. En este articulo no pretendo describir la historia completa de la evolución que ha tenido lugar. Sólo quiero recordarnos las reflexiones y debates que tuvieron lugar cuando nació el Centro de Estudios del Espíritu Santo. El jubileo nos convida a evocar la situación de la RFC (Republica Popular de China) y nuestra relación con China hace 25 años, compararla con la situación actual y verificar la gran distancia que la misión de China ha recorrido en este intervalo de tiempo. Es decir, queremos mirar al pasado con vistas a comprender mejor nuestra tarea misionera con relación a China en los años venideros.

 CAMBIOS HISTÓRICOS EN LA RFC Y EN EL ESCENARIO MUNDIAL DURANTE LOS AÑOS 1970

Para los observadores de China, 1980 supuso el final de una era. Los misioneros que habían sido expulsados de China en los años 50 solamente podían "observar" a China desde la distancia, leer los periódicos, escuchar la radio y de ahí deducir lo que realmente ocurría en China, especialmente durante la Revolución Cultural. En los años 1970 observar a China llegó a ser una práctica corriente porque todos tenían la sensación de que iban a ocurrir cambios. Era un tiempo de cambios dramáticos en el escenario chino. La Revolución Cultural llegó a su término. Los dirigentes de la RPC iban desapareciendo gradualmente. Liu Shaoqi y Lin Biao hicieron mutis por el foro en 1969 y 1971 respectivamente. Zhou Enlai murió en enero de 1976 y Mao Zedong en septiembre del mismo año. Al otro lado del estrecho de Taiwan, Chiang Kai-shek murió en 1975, marcando el inicio de una nueva era histórica para Taiwán con importantes consecuencias incluso para nuestros días. Después de la muerte de Zhou, Deng Xiaoping, a quien todos consideraban sucesor de Zhou, fue criticado públicamente. Pero sólo unos meses después, inmediatamente después de la muerte de Mao, quedó paralizada la campaña contra Deng y éste surgió hasta convertirse en el nuevo líder de la RPC. La "Banda de los Cuatro" -Jiang, Wang, Zhang y Yao- fue culpabilizada de todos los excesos de la Revolución Cultural. Pero al propio Mao no se le culpó de nada. Mientras desaparecían los grandes retratos de Marx y Lenin de la plaza de Tiananmen, la de Mao permanece hasta hoy. En 1977 se inauguró en la plaza de Tiananmen un imponente mausoleo de Mao. Se vendieron millones de volúmenes de las Palabras Escogidas -el Libro Rojo- de Mao. Pero mientras ocurría todo esto, cada uno de nosotros podía leer los signos de los tiempos, concretamente que China estaba abriéndose a un nuevo futuro orquestado, en el que el maoísmo del pasado sería reemplazado por un nuevo conjunto de valores. Después de que la RPC llegó a ser miembro de las Naciones Unidas, quedó preparado el escenario para cambios históricos en las décadas siguientes.

En paralelo con los cambios habidos dentro de la RPC, también ocurrieron cambios repentinos en otros países. Importantes evoluciones tuvieron lugar en las relaciones de China con países extranjeros. En 1971, el Papa Pablo VI hizo escala en Hong Kong durante una visita a Asia, acompañado por el Cardenal Cassaroli. El Santo Padre había preparado un discurso, en el que tenia intención de dirigir unas palabras a la RFC. Sin embargo, parece que algunos gobiernos vecinos no estaban dispuestos a ello y convencieron al Papa para omitir las partes más importantes de su discurso. El Presidente Nixon fue a China en 1972, pero luego el escándalo de Watergate le obligó a dejar la presidencia. Por el mismo tiempo, en Japón el Primer Ministro Tanaka también fue acusado de delinquir y obligado a dejar su puesto. En Rusia asumió el poder Leonid Brezhnev, mientras en la India la Primera Ministra Ghandi perdía la mayoría en el Parlamento.

 REPASO DEL ESTUDIO DE CHINA

¿Cómo consiguió información la gente ordinaria de Iglesia acerca de la RPC durante las décadas anteriores al inicio del Centro de Estudios del Espíritu Santo y su periódico, Tripod? Desde que los misioneros fueron expulsados de China en los años 1950, siempre fue difícil obtener información sobre China. Comenzando ya en 1947, el Consejo Nacional de las Iglesias de los EE. UU. publicó en Nueva York el China Bulletin/China Notes . El China Missionary, publicado en Shanghai en 1948, apareció en Hong Kong en 1949 como el China Missionary Bulletin. Cambió el título de nuevo en 1953 a Mission Bulletin. Además, en 1953 el jesuita Laszlo Ladany comenzó a publicar el famoso China News Analysis, que no se concentraba exclusivamente en noticias de la Iglesia, pero daba información sobre un amplio abanico de temas dentro de la China comunista. En 1957 Tao Feng Shang comenzó a publicar en Hong Kong Ching Feng. También aparecieron otras publicaciones, que ocasionalmente darían información sobre la religión en la RPC. Por ejemplo: Echange France-Asie publicado en Paris por los MEP desde 1949, y Religión in Communist Dominated Areas publicado en Nueva York desde 1961. Pro Mundi Vita (Bruselas) publicó temas monográficos sobre China desde 1968 y el grupo de Estudio del Marxismo y de China de la Federación Mundial Luterana publicó su Information Letter desde 1972.

El creciente interés por la RPC en todo el mundo se manifiesta más aún en ese tiempo por el aumento de nuevas publicaciones aparecidas a lo largo de los años 1970: China Talk (Metodistas), China and Ourselves (Consejo Canadiense de las Iglesias), China Study Project Bulletin (Grupo de Estudio británico ecuménico de China), Religión in Communist Lanas (Colegio de Keston) y las numerosas publicaciones de Jonathan Chao, del Centro de Investigación de la Iglesia China. También se podría recoger mucha información de otras publicaciones mensuales y semanales, tales como Fides (Roma), Sunday Examiner y Kung Kao Po (Hong Kong), Herder Korrespondenz (Friburgo), Informations Catholiques Internacionales (Paris) y International Review of Missions (Ginebra).

 LOS OBSERVADORES CRISTIANOS DE CHINA HAN HECHO LECTURAS CONTRADICTORIAS DE LA SITUACIÓN DE CHINA

Es interesante e importante advertir que todas estas publicaciones representaban un amplio espectro de comprensión e interpretaciones acerca de la situación en la RPC: desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda. En la obra del P. Ladany China News Analysis se podría encontrar en general una información basada en hechos y objetiva sobre la RPC. También se podrían leer las observaciones personales del P. Ladany sobre el exterminio del cristianismo en China. Por otro lado, Ray Whitehead, a la sazón director del Programa de China del Consejo Canadiense de las Iglesias, miró a la RPC con unas gafas bien diferentes. En su documento de 1977 sobre "Cristo, Salvación y Maoísmo" escribía que en China se encontraba salvación, fe, esperanza, amor, lucha, sacrificio y espiritualidad. Su documento ponía en cuestión si los cristianos tienen alguna ventaja sobre los maoístas en términos de teismo frente a ateismo. Estos puntos de vista diferentes se manifestaron más tarde en conferencias internacionales sobre el cristianismo en China.

CÍRCULOS DE ESTUDIO CHINA ORGANIZADOS POR CONGREGACIONES MISIONERAS CATÓLICAS

En círculos protestantes comenzó un nuevo interés por China ya desde los años 1960. Desde 1966 hasta 1970 se celebraron conferencias en Ginebra, Hong Kong, Montreal y Hayward's Heath (Inglaterra). En los EE.UU. patrocinaron conferencias el Consejo Nacional de las Iglesias y la Iglesia Unida Presbiteriana. Dieron una visión más bien positiva de la RPC. En los primeros años 1970, católicos y protestantes juntos realizaron algunos intentos de establecer un "Instituto Cristiano de China" en cooperación con Sedos, pero nunca llegaron a materializarse. En su lugar surgieron en la Iglesia Católica, sobre todo en congregaciones misioneras, algunas iniciativas independientes para establecer círculos de estudio sobre China. Por ejemplo, los MEP (Leon Tribuyere y J. Charbonnier), el PIME (A. Lazzarotto), los OFM (B. Willeke), SAM (Van Campenhout), CICM (Dries Van Coilolie y J. Spae) y los Columbanos (Parig Digan). Se desarrollaron contactos entre los responsables de los centros de estudio católicos y protestantes. En Hong Kong, en ese tiempo, tuvo lugar un seminario en el Colegio Chung Chi (1975), Jonathan Chao proyectó su ambicioso "Centro de Investigación de la Iglesia (y Cultura) China" (1977) y los católicos intercambiaron opiniones sobre la RPC en los primeros Encuentros del Equipo de Estudio Ricci. Esta fue la antesala para comenzar el Centro de Estudios del Espíritu Santo el 1 de Octubre de 1980.

El Proyecto de Estudios de China, que se estableció en Londres en 1972, no sólo tuvo conexiones con Escocia e Irlanda, sino también con Pro Mundi Vita (Bruselas) y otros centros europeos. En el continente europeo el Proyecto de Estudios de China de la Federación Mundial Luterana se desarrolló en cooperación con Pro Mundi Vita (Bruselas). Este vínculo LWF(FML)-PMV se convirtió en un canal de coordinación para todos los cristianos interesados en China y para quienes deseaban intercambiar nuevos puntos de vista sobre la misión de China.

 LOS CONGRESOS DE BASTAD Y LOVAINA (1974)

Sin relación con esta coordinación LWF-PMV se desarrollaron dos importantes congresos sobre China, ambos en 1974: el de Bastad y el de Lovaina. Por las palabras de Jan Kerkhofs, SJ,, que fue uno de los organizadores de los congresos se comprende mucho del espíritu con que entonces eran observados desde fuera los sucesos que ocurrían en la RPC.: Lo que buscamos solícitamente en este coloquio es "leer" de un modo u otro las obras de Dios que se han realizado por medio del pueblo chino...y admitimos bien explícitamente que nuestra fe cristiana está siendo confrontada de hecho por la experiencia china, no sólo con respecto a su compromiso sino también con respecto a su contenido. . Añadía Donald Macinnis del Centro de Estudios de Recursos de China centra-occidental: Los documentos e informes publicados, que representan el trabajo de cerca de 100 eruditos protestantes y católicos, reflejan una actitud de autocrítica y una búsqueda común de la comprensión teológica de una situación tan profundamente cambiada que apenas son reconocibles muy pocas de las viejas referencia. .

  El Congreso sobre China en Lovaina fue excepcional, no sólo por el contenido de los documentos sino también porque fue e/ único congreso que contaba con representantes de los seis continentes y de las tres grandes ramas del cristianismo . En estos congresos se expusieron puntos de vista opuestos, tales como los representados por Eadany y Whitehead. Puntos de vista divergentes estuvieron representados por oradores tales como Julia Ching, Joseph Spae, Richard Madsen, Rhea Whitehead, Gustavo Gutiérrez, Louis Wei Tsing-sing, Jerome Ch'en y otros. Todos y cada uno se esforzaban por responder a la cuestión de cómo entender la RPC. Según Parig Digan, cada orador representaba solamente sus propias ideas. Todo esto sucedía al mismo tiempo que la Revolución Cultural estaba aún encrespada en la RFC y el pueblo chino estaba criticando a Lin Biao y a Confucio (pi Lin, pi Kong). Por tanto, el Congreso de Lovaina no debería ser visto como expresión de una nueva visión cristiana de la RFC. Los participantes tenían la sensación de estar caminando por una amplia variedad de puntos de vista sobre la RFC. En el mejor de los casos sentían que se encontraban en la primera fase de una larga búsqueda. En el curso de los 25 años siguientes estos puntos de vista diferentes todavía se pueden encontrar reflejados en la publicación Tripod del Centro de Estudios del Espíritu Santo. Ha habido desarrollos significativos, pero las dos opiniones divergentes todavía siguen ahí.

En la segunda mitad de los años 70, Anie Sovik organizó distintos congresos de la Federación Mundial Luterana en Arnoldshain (1976) y Brujas (1979). Al mismo tiempo Jan Kerkhofs inició el movimiento "Católicos europeos comprometidos con China (CECC)", que tuvo encuentros en Munich (1975), Paris (1975), Brujas (1976), Paris (1977) y Roma (1978). Hacia el final de los 70 todos tenían la sensación de que iban a tener lugar importantes cambios en la RPC.

 AÑOS 80 Y 90: ETAPA DE DIÁLOGO Y ASOCIACIÓN EN LA MISIÓN DE CHINA

Cuando Den Xiaoping ascendió al poder, la RPC se abrió a la cooperación con el mundo exterior. Se iniciaron empresas conjuntas y se lanzaron programas de intercambio cultural y científico con universidades y agencias extranjeras. Estudiantes chinos fueron a estudiar en EE.UU. y en Europa. Volvió a admitirse en China la libertad religiosa y los turistas extranjeros podían obtener mas fácilmente visado para entrar en China. Era el comienzo de una nueva era en la vida de los ciudadanos chinos. La nueva apertura se dejó sentir también en el campo religioso: sacerdotes liberados de las cárceles y los campos de trabajo, templos nuevamente abiertos y permiso a los católicos para ir a misa. Incluso fueron reabiertos algunos seminarios mayores. Algunos obispos y sacerdotes, liberados de la cárcel, rehusaron el ofrecimiento a cooperar con las autoridades civiles para reconstruir la Iglesia porque les pedían que ingresasen en la asociación Patriótica Católica y se independizasen de la Santa Sede. En este contexto el Cardenal J.B. Wu de Hong Kong vio los signos de los tiempos y estableció el Centro de Estudios del Espíritu Santo. Éste recibió el apoyo de algunas congregaciones misioneras, entre las cuales se encuentran PIME, MEP, CICM y Maryknoll. El periódico Tripod se convirtió en su cauce para compartir información con todos aquellos a quienes interesa la Iglesia en China.

Al mismo tiempo, se desarrollaron otras iniciativas por todas partes. En Singapore se inició la Comunicación Católica de China (Centre Zhonglian); en la Universidad de Lovaina comenzó la Fundación Verbiest; en Roma, Tianxia Yijia; en Sankt Agustín (Alemania), el China Zentrum; en los EE.UU., la Oficina Católica de China. Cada uno de estos centros publicaba también su propio periódico: Zhonglian, Verbiest Courier, China Heute. En el curso de los años 80 y 90 se desarrollaron los encuentros de LWF-PMV en el trienal Congreso Europeo Ecuménico de China y en el trienal Coloquio Europeo Católico de China. La Oficina Católica de China en los EE.UU. ha organizado anualmente durante los últimos 21 años un Congreso Católico de China. Miembros de los centros mencionados anteriormente se reunían periódicamente de modo informal en el Centro de Estudios del Espíritu Santo de Hong Kong. Estos centros y congresos se convirtieron en los cauces de diálogo con China. Intentaron volver a establecer los vínculos entre la Iglesia Local China y la Iglesia Universal. Fomentaron también unas mejores relaciones entre la Iglesia China y la sociedad china. En el curso de los años 80 ha aumentado considerablemente el número de miembros chinos que han participado en estos encuentros y han publicado artículos en las diversas publicaciones. Se ha desarrollado un nuevo tipo de relación de los misioneros extranjeros con China. Los misioneros no viven / trabajan en China sino por un tiempo limitado y para un trabajo bien definido. Gradualmente se han ido involucrando en actividades misioneras de cooperación e intercambio para construir la Iglesia Local China. Se han convertido en socios de la misión de China.

 ALGUNOS RETOS MISIONEROS HISTÓRICOS AFRONTADOS HOY POR LA IGLESIA CHINA

Hace un cuarto de siglo sólo podíamos "observar" a China desde fuera. Hoy, después de 25 años de dialogo, nos unimos a nuestros hermanos y hermanas chinos/as en su reflexión sobre los retos misioneros que afrontan. Parece que se trata de retos históricos, que, si somos capaces de tratarlos, podríamos ofrecer a la Iglesia china una oportunidad única de superar muchos de los antiguos malentendidos de su historia.

¿Qué relación tiene la Iglesia en China con la mayoría de los chinos, que son ateos? Algunos son ateos por convicción; otros los son por prejuicios contra el cristianismo por influencia de los sucesos históricos de siglos pasados, o como resultado de la propaganda contraria de los últimos cincuenta años. Primero fue la controversia de los ritos en los siglos XVII y XVIII; luego, los tratados desiguales y el "Levantamiento del Boxeador" del siglo XIX; y finalmente, la Revolución Cultural del siglo XX. El resultado de todo esto es que el cristianismo sigue en China muy aislado. Sus adeptos sólo constituyen una pequeña minoría de la población y con frecuencia son menospreciados. Si la Iglesia china pudiera reconciliarse con la sociedad y ser aceptada como una religión china -no un elemento extranjero- y se le concediera sitio para formar parte de la sociedad china plenamente, ¿no seria esto un formidable paso al frente? Este es quizá el reto más importante que afronta hoy la Iglesia china.

Observamos que en los últimos cincuenta años la Iglesia Universal ha estado intentando dialogar con la sociedad. El Papa Juan Pablo II ha sido un pionero en el diálogo con China. En 2001 llegó al punto de pedir perdón por los desacuerdos del pasado. Aun a pesar de que la RFC no hizo caso de esa petición de disculpas a su tiempo, luego manifestó por ello su agradecimiento dos días después de la muerte del Papa Juan Pablo II. La RPC ha abandonado su política anterior orientada a destruir la religión. Ya no considera a la religión como "el opio del pueblo". De hecho, le ha encomendado la especial tarea de luchar contra el desmoronamiento moral en la sociedad. ¿Es posible el diálogo? Parece que si. En el Congreso Político Consultivo del Pueblo Chino existen las estructuras necesarias para el diálogo. Sin embargo, parece que los intentos de diálogo no han tenido éxito hasta ahora. Una parte de la Iglesia ha dado su acuerdo para cooperar con el Gobierno (la "iglesia oficial"). Pero la otra parte (la "subterránea") se ha opuesto. Esto ocurre porque el Gobierno todavía obliga a los cristianos a establecer una Iglesia que sea independiente de Roma. Algunos obispos y sacerdotes todavía están sujetos a arresto por esta imposición. Tal actitud del Gobierno está en contradicción con su política oficial, que estableció Jiang Zemin en Diciembre de 2002, en concreto tratar con respeto a las religiones por sus creencias. Como resultado de este fracaso de diálogo, la Iglesia ha quedado dividida internamente. Pero, a pesar de ello, no se puede negar que el diálogo mantiene la orientación de recoger la encomienda de superar los dramas del pasado, tanto para el Gobierno como para la Iglesia.

Parece que la sociedad china está muy a favor del diálogo con el cristianismo. Hoy existen en las universidades chinas más de 35 centros para el estudio del cristianismo. Aun teniendo en cuenta que éstos limitan su estudio a la investigación académica, se deben mirar estos centros como invitaciones al diálogo. El Jubileo del Centro de Estudios del Espíritu Santo nos recuerda que deberíamos hacer una planificación misionera más creativa con estos centros. Deberíamos entrar en programas de cooperación e intercambio con ellos, debatiendo temas comunes tales como problemas éticos y sociales. El cristianismo tiene en estas áreas un mensaje positivo, que puede ayudar a la sociedad a tratar algunos de los temas más complejos que se le plantean hoy. Los misioneros pueden no ser invitados oficialmente a jugar un papel directo en la construcción de la Iglesia local, pero se les puede permitir participar directamente en tal intercambio de programas. De este modo, aun permaneciendo a una cierta distancia, son verdaderamente Socios en la Misión de China.

 DOS IMPORTANTES RETOS: RECREAR LA UNIDAD INTERNA Y PONER AL DÍA LA COMUNIDAD ECLESIAL

Millares de ciudadanos chinos están influenciados hoy por el mensaje del evangelio y están interesados en entrar en la Iglesia. ¿Cómo los acoge la Iglesia? ¿Qué clase de fe les propone la Iglesia china? Es alentador verificar que se están introduciendo en diversas diócesis de China los programas de RCIA (Ritos para la Iniciación de Adultos). Pero a este punto nos vemos confrontados con nuestro principal problema: la división interna de la Iglesia. Los cristianos celebran su unidad en el único Amor del mismo Padre. Pero la celebran separadamente en dos comunidades -la oficial y la no-oficial-, que no tienen comunicación entre si. La Iglesia está así en trance de perder su credibilidad. Más aún, hay un documento de la Iglesia (los "8 puntos" articulados en 1988) que disuade a los cristianos de las dos comunidades de celebrar juntos la Eucaristía.¿Cuándo retirará la alta Iglesia oficial esta ambigüedad y animará a los cristianos chinos a celebrar juntos la Misa? El periódico Tripod, del Centro de Estudios del Espíritu Santo, ha jugado hasta ahora un buen papel en la promoción de la reconciliación y tendrá que continuar jugándolo en el futuro.

 ¿ESTA PRÓXIMA UNA APERTURA EN LA NORMALIZACIÓN DE LAS RELACIONES CHINO-VATICANAS?

La ordenación del P. Xing Wenzhi como Obispo Auxiliar de Shanghai ha sido anunciada por algunos medios como una especie de deshielo orientado a la normalización de las relaciones diplomáticas chino- vaticanas. Se ha dicho que tanto el Gobierno chino como el Vaticano se pusieron de acuerdo para el nombramiento del nuevo Obispo Auxiliar. Pero inmediatamente algunas autoridades civiles locales dijeron que ni siquiera sabían nada del nombramiento de Xing por parte del Vaticano. La voz de una autoridad no identificada de la asociación Patriótica China repetía en la TV de Beijing que la RFC no tiene relaciones diplomáticas con el Vaticano, sugiriendo que, en la ausencia de tales relaciones, en principio la RFC no podía haber estado de acuerdo con el Vaticano. La gente está confundida. Lo más probable es que no hubiese un acuerdo. Más bien, lo que ocurre es que ambas entidades, China y el Vaticano, reconocen al Obispo Xing por separado.

Desde la muerte del Papa Juan Pablo II, tanto la RPC como el Vaticano han dado signos evidentes de querer normalizar sus relaciones. Esto es nuevo en sí mismo y también el modo en que ambas partes lo anunciaron, pero sólo significa que ambas partes están dispuestas a negociar, no que ya se haya conseguido un acuerdo. Quizás algunos de nosotros hemos tenido un poco de excesiva ansiedad por oír que ya había tenido lugar la apertura total. Habría sido una ilusión. Algunos organismos de la Iglesia crearon la impresión de que la apertura estaba para ser anunciada.. Sin embargo, los problemas que requieren solución son muchos y complejos, y no están limitados exclusivamente a las "relaciones exteriores". Para tratar de ellos sólo están capacitados diplomáticos del Vaticano y de China versados tanto en relaciones exteriores como en Derecho canónico. Esta clase de negociaciones exige tiempo. No sirve anunciar una apertura cuando no está madura. Incluso ello puede hacer daño a la causa de la reconciliación.

Con respecto a esta cuestión de las relaciones chino-vaticanas, hemos visto un progreso lento pero constante ya desde los años 1980. En los años 80, cuando algunos obispos oficiales comenzaron a solicitar a la Santa Sede que legitimase sus nombramientos hechos por el Gobierno, lo hicieron en total secreto por miedo a una reacción adversa de parte del Gobierno. Por supuesto, el Gobierno no está de acuerdo con estas solicitaciones. Pero cuando las autoridades conocieron que los obispos estaban en contacto con Roma, no tuvieron una gran reacción. Y así, con el paso de los años, el "secreto" de que algunos obispos oficiales fueran reconocidos y nombrados por el Papa se convirtió en una situación de facto conocida por muchos tanto dentro como fuera de la Iglesia. Este fue un importante paso positivo y parece que se ha dado pacíficamente.

Desde los años 1990 han sido nombrados obispos algunos jóvenes sacerdotes. Estaba claro para todos, incluido el Gobierno, que los católicos chinos quieren que sus obispos sean nombrados por el Papa. Todos los candidatos chinos elegidos por el Gobierno para llegar a ser "obispos oficiales" (incluso los que fueron obligados a ser ordenados en la Epifanía del 2000) encontraron un medio para solicitar que sus ordenaciones fueran aprobadas por Roma. Algunos lo consiguieron, otros no. El Gobierno lo supo, pero también en este caso hizo la vista gorda. Y así, fueron ordenados algunos jóvenes obispos con un nombramiento público y oficial del Gobierno chino y un nombramiento distinto del Santo Padre. Yo veo esto como una evolución pacifica para la solución del problema de las relaciones chino-vaticanas, es decir, negociar sin palabras, o cerrar un ojo manteniendo abierto el otro. El nombramiento y ordenación de Shanghai es otro fruto natural de esta negociación sin palabras.

Hoy, a los veinte años del comienzo de esta evolución, verificamos que ya ha habido un gran progreso. Tanto Beijing como Roma han sido capaces de salir de los críticos 'callejones sin salida' del "suceso de Epifanía" y del "suceso de la canonización". Las recientes visitas de algunos cardenales a China han contribuido sin duda alguna a recuperar el clima correcto y amistoso que abra la puerta para iniciar negociaciones. Ahora tenemos que dejar que esas negociaciones sigan su curso.

 RETOS DE FUTURO: LA UNIDAD INTERNA DE LA IGLESIA CHINA Y LA UNIDAD CON ROMA

El Jubileo del Centro de Estudios del Espíritu Santo augura el comienzo de una nueva era de la Iglesia china. Sin embargo, la normalización de las relaciones chino-vaticanas supone un proceso más bien complejo y delicado, que tiene que ser conducido sólo por diplomáticos. Ellos no trabajan en las candilejas de los medios. Solamente un acuerdo maduro beneficiará a ambos, la RPC y el Vaticano. El
acuerdo debe incluir también la normalización de la vida de la Iglesia católica en China. Esto significa que a los católicos se les permita expresar su unidad con el Papa. Los católicos deben también reconstruir la unidad entre ellos mismos. Cuando ocurra esta apertura, los viejos obispos chinos estarán encantados. Ahora están ellos, uno a uno dejándonos para encontrarse con el Señor, después de haber pasado décadas rezando, esperando y luchando para que esto sea realidad. La nueva fase que ahora comienza verá una joven generación de obispos chinos tomar en sus manos las riendas de la Iglesia china. Son muchos los retos que tienen que afrontar; y los cristianos están con grandes expectativas.

Ante todo quieren que sus pastores tengan un auténtico empeño en la reconciliación y unidad en el rebaño. En segundo lugar, los pastores deben estar abiertos al diálogo con la sociedad y con el Gobierno. Ciertamente parece como si este jubileo del Centro de Estudios del Espíritu Santo viniera a ser el comienzo de una nueva era en la historia de la Iglesia china, que trae consigo nuevos retos, pero también esperanzada de nuevos logros.

Tradujo del inglés Ramón Julián

Ä Artículo publicado en la revista trimestral Tripod, del Centro de Estudios del Espíritu Santo, vol. XXV, nº 138 (2005)

Los siguientes datos están tomados de la obra de Parig Digan “The Christian China-Watchers”, Briselas, pro Mundi Vita, 1978.

Ibid., p.19.

Cf. La contraportada de Christianity and the New China , por LWF-PMV, South Pasadena, California: Ecclesia Publications

Cf. La contraportada de ibid.

Cf. Parig Digan, ibid., p. 24.

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